El Barrio Covadonga se niega a apagar San Juan tras cancelarse su hoguera y mantiene viva la tradición con velas en La Viesca
Durante 47 años, la noche de San Juan ha tenido un nombre propio en Torrelavega: el Barrio Covadonga. Una fecha marcada en rojo en el calendario de cientos de vecinos que cada verano se reunían alrededor de una hoguera que ya formaba parte de la memoria colectiva de la ciudad. Este año, sin embargo, las llamas no estaban llamadas a iluminar la celebración como siempre.
La Asociación de Vecinos Besaya y el Grupo Scout Covadonga anunciaron a escasos días de la fecha prevista la cancelación de todos los actos programados para la que iba a ser la 47 Hoguera de San Juan del Barrio Covadonga, una decisión que, según explicaron los organizadores, estuvo motivada por "la falta de previsión y de apoyo del Ayuntamiento de Torrelavega".
La suspensión llegó después de varios años en los que, según la organización, han tenido que afrontar dificultades y retrasos en la tramitación de los permisos necesarios para garantizar la seguridad de un evento de estas características.
"Seguimos encontrándonos con una situación de incertidumbre que hace imposible asumir la responsabilidad de organizar la hoguera en condiciones adecuadas", señalaron desde la organización.
A esta situación se sumó otro problema: la falta de financiación. La subvención correspondiente al año 2025 todavía no había sido recibida en tiempo y forma, lo que complicaba aún más la continuidad de una actividad que se sostiene gracias al trabajo voluntario de numerosas personas del barrio.
"Son cientos de horas de trabajo altruista de vecinos que dedican su tiempo para que esta tradición siga adelante", explicaron los organizadores.
EL BARRIO SE RESISTIÓ A APAGAR SAN JUAN
Pero el Barrio Covadonga no estaba dispuesto a dejar que la tradición desapareciera. Aunque la hoguera oficial no pudo celebrarse, los vecinos decidieron reunirse y mantener vivo el espíritu de una noche que durante casi medio siglo ha unido al barrio.
La cita tuvo lugar en el entorno de La Viesca, donde las velas dibujaron sobre el suelo los deseos de los vecinos. Hubo música tradicional, baile, risas y hasta llamas, aunque en esta ocasión más pequeñas y aromáticas que las de la gran hoguera que durante casi medio siglo ha iluminado la noche de San Juan en el Barrio Covadonga. Una celebración sencilla, nacida de la propia gente del barrio, que convirtió una noche marcada por la tristeza en un ejemplo de la fuerza de las tradiciones populares.
"Nos hubiese gustado poder celebrar la 47 Hoguera de San Juan del Barrio Covadonga tal y como teníamos previsto. Tomar la decisión de cancelar un día tan importante para nuestro barrio no ha sido fácil", trasladaron desde la organización.
Sin embargo, la emoción del encuentro dejó claro que San Juan seguía presente. "El Barrio no se ha quedado sin celebrar San Juan. Gracias a los vecinos que se han organizado, esta tarde en La Viesca ha habido música tradicional, baile, risas, quema de deseos y hasta llamas. ¡Muchas gracias de corazón! Volveremos", afirmaron.