Hacer el agosto en enero gracias al fútbol: la reventa de entradas vuelve a sacudir El Sardinero con el Racing-Barça
La reventa ilegal de entradas vuelve a sobrevolar El Sardinero con la llegada, 14 años después, de uno de los gigantes del fútbol mundial, el Fútbol Club Barcelona, como ese Coco del que todos hablan pero que nadie quiere cerca. Esta vez, los anuncios irrumpen con cifras estratosféricas difíciles de ignorar, ofreciendo localidades en portales de compraventa y redes sociales por 250, 300 e incluso 600 euros para el esperado duelo de Copa del Rey.
El ejemplo que ha avivado el debate es un anuncio publicado en X (antes Twitter) en el que se ofertan dos entradas por 600 euros para el duelo copero entre cántabros y culés. Un mensaje que ha corrido como la pólvora entre los aficionados y que ha reavivado los rumores sobre un negocio que oficialmente no existe, pero que siempre aparece cuando la demanda se dispara.
Desde que el bombo emparejó al Racing con el Barcelona en el torneo del KO, los dimes y diretes se han sucedido. Precios desorbitados, mensajes ambiguos y anuncios en los que resulta difícil discernir si detrás hay un infractor dispuesto a saltarse la ley o un atrevido intentando aprovechar el valor de un botín tan codiciado como escaso.
El Racing de Santander, por su parte, se mantiene al margen. Y no por desinterés, sino por una cuestión legal: una vez que la entrada ha sido adquirida de manera oficial, el club deja de ser responsable de su uso o posible reventa, algo que escapa completamente a su control.
ESTAFAS
Buena parte del racinguismo alerta de que esta reventa es en un riesgo que suele ir de la mano de las estafas ya que en muchos de estos casos los anunciantes no disponen de las entradas que ofrecen.
Aunque los departamentos de delitos digitales pueden rastrear este tipo de prácticas y llegar hasta los infractores, la realidad es que no siempre resulta sencillo. En ocasiones, quienes están detrás de estos anuncios son auténticos profesionales de la picaresca digital, expertos en moverse en la frontera de la legalidad y en borrar huellas antes de que sea demasiado tarde.
Detectar la reventa no es fácil, pero con la alarma activada y el foco puesto en el partido del día 15, las autoridades preparan un operativo más exigente para tratar de localizar a los ‘listillos’ que intenten hacer negocio aprovechando la pasión por el fútbol y la visita del Barcelona a Santander.
REVENTA EN LOS ALREDEDORES DEL ESTADIO
Mientras tanto, el boca a boca entre los propios aficionados sigue siendo la herramienta más eficaz para destapar situaciones que, año tras año, se repiten cuando el espectáculo es de alto voltaje. No sería extraño que el propio día del partido los alrededores de El Sardinero se conviertan en un hervidero de vendedores ocasionales en busca del mejor postor.
Los mismos aficionados que hicieron cola durante horas el pasado jueves en las taquillas serán, previsiblemente, los primeros en señalar cualquier irregularidad. Porque cuando el fútbol sirve para “hacer el agosto” en pleno invierno, la indignación crece al ritmo del número de anuncios de reventa.