TURISMO

El Faro del Caballo, en grave situación de riesgo por desprendimientos de grandes rocas en su bajada

Faro del Caballo
Faro del Caballo

Tras lo sucedido en El Bocal todos los ayuntamientos están tomando medidas en sus principales atractivos turísticos, sobre todo de cara a la llegada de turistas en Semana Santa. El último en sumarse a esta lista ha sido el Faro del Caballo, que se encuentra en “grave riesgo por desprendimientos” en su bajada, tal y como ha reconocido el Ayuntamiento, que asegura que va a reforzar de manera inmediata las medidas de prevención, información y seguridad.

Ya el pasado 3 de marzo tuvo que cerrarse el acceso tras detectarse la caída de grandes bloques de roca sobre el primer tramo de la escalera, así como la existencia de un frente rocoso inestable con riesgo de nuevos desprendimientos. Desde entonces, se han instalado señales informativas y se ha procedido al balizamiento de los accesos.

RIESGO PARA LA INTEGRIDAD FÍSICA

Esto no ha impedido, sin embargo, el acceso de los usuarios, que se exponen a un “riesgo muy elevado para su integridad física”, dado que existe la “posibilidad real de nuevos desprendimientos en cualquier momento”. Además, las recientes inspecciones realizadas por los técnicos han confirmado que “la situación de inestabilidad persiste”, manteniéndose un escenario de riesgo activo y de especial gravedad.

Ante esta situación, y teniendo en cuenta la “previsible afluencia masiva de visitantes” durante las próximas vacaciones de Semana Santa, se ha optado por intensificar las acciones de comunicación para garantizar que tanto la ciudadanía como los visitantes conozcan de forma clara la situación de cierre y los riesgos existentes.

COORDINACIÓN ENTRE ADMINISTRACIONES

En un intento de evitar una nueva tragedia como la de El Bocal, el Ayuntamiento ha solicitado la colaboración urgente de los organismos competentes para reforzar las medidas de seguridad. En concreto, se ha requerido a la Demarcación de Costas la adopción de actuaciones en el ámbito marítimo que permitan garantizar la seguridad en la costa, incluyendo señalización o posibles restricciones ante el riesgo de caída de rocas; a la Dirección General de Montes y Biodiversidad, el refuerzo de las labores de vigilancia, control y, en su caso, la incoación de procedimientos sancionadores frente a incumplimientos de la restricción de acceso; y a CANTUR, el refuerzo del control de accesos y la difusión activa de la situación entre los visitantes, conforme a sus competencias en materia de gestión turística y conforme al convenio firmado con el Ayuntamiento en 2022 para la gestión de las visitas al lugar.