SANIDAD

ATI denuncia que el gerente de Valdecilla obliga a los celadores a rasurar pacientes programados para el quirófano con “interpretaciones tergiversadas y manipuladas”

Edificio 2 de noviembre del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla
Edificio 2 de noviembre del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla

La Agrupación de Trabajadores Independientes (ATI) ha denunciado la situación que están viviendo los celadores en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla bajo la gerencia de Félix Rubial, al que acusan de hacer una “interpretación arbitraria, reiteradamente tergiversada y manipulada de la normativa” que regula las funciones del personal estatutario, y que, a su juicio, “no respeta el Estatuto de Personal Estatutario ni los acuerdos vigentes”.

En concreto, el sindicato ha asegurado que “se está ordenando de forma sistemática a personal celador acudir diariamente a las 6:30 horas para realizar rasurados de pacientes programados para intervención quirúrgica”, una función que “únicamente podría realizarse de forma excepcional en caso de ausencia del peluquero o por urgencia clínica”. Lo que en principio debería ser una excepción “se ha convertido en una práctica habitual de organización del servicio, desvirtuando por completo el sentido de la norma”.

PLANIFICACIÓN DEFICIENTE E INCORRECTA

Para ATI, lo ocurrido es consecuencia de “una planificación deficiente e incorrecta de los turnos de peluquero”, ya que se ha impuesto a este departamento “una cartelera con insuficiente dotación de personal en la mayor franja de trabajo”, en referencia al horario de mañana en el que los pacientes programados para ser intervenidos son rasurados.

A su juicio, estos “errores de planificación” y la “insuficiente dotación de peluqueros” se están corrigiendo por Rubial “mediante la asignación forzosa de esas tareas al celador, vulnerando con ello las funciones propias de este estamento”.

ESTATUTO DE PERSONAL NO SANITARIO

En un comunicado, el sindicato recuerda que las funciones de cada categoría profesional “están claramente definidas” en la Orden del 5 de julio de 1971, por la que se aprueba el Estatuto de Personal no Sanitario al Servicio de las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social. Una Orden que, denuncia, “incomprensiblemente, y de manera interesada”, está interpretando a su manera, tomando decisiones organizativas que vacíen de contenido lo establecido en la normativa vigente, por lo que, desde este sindicato se le aconseja que se ciña a lo que establece el estatuto”.

ATI concluye señalando que “cómplice de este cambio de cartelera está siendo la jefatura de Celadores, Sra. Vanessa, quien, mediante la implantación de cambios organizativos en las carteleras de peluqueros, unilateralmente y de forma dictatorial se está saltando a la torera el Acuerdo del año 1992”. 

ACUERDO DE 1992

Un acuerdo que indica, entre otras cosas, que la Administración y los Sindicatos convienen en la necesidad de establecer una cierta estabilidad y para ello en cada centro de gestión se negociará el establecimiento de turnos de trabajo, mejorando el sistema actual de rotación y con una planificación a medio plazo (seis meses) conocido por los trabajadores.

“Esta cuestión que no se ha cumplido, por lo que especialmente grave es que, en lugar de que esta jefa acate los acuerdos que estipula el citado estatuto, lo que claramente está haciendo es alterar de forma profunda y desordenada el funcionamiento habitual del servicio de Peluqueros, provocando con ello, de manera caciquil, una desestructuración evidente en la planificación de turnos y tareas”, denuncia ATI.

A este respecto, la organización sindical subraya que, “lejos de corregir la situación mediante una planificación adecuada, está optando por trasladar las consecuencias de una mala organización a otra categoría profesional como es la de celador, provocando una situación de descontrol organizativo y alterando de forma profunda y desordenada todo tipo de norma, acuerdo e incluso el propio estatuto de personal estatutario que regula las funciones de cada categoría”.

REVOLVIENDO EL GALLINERO DE FORMA INJUSTIFICADA

Es por esto que ATI señala que esta dinámica, “impulsada por Vanessa, la jefa de Celadores”, está “revolviendo el gallinero de forma injustificada, alterando el equilibrio funcional entre categorías y deteriorando gravemente la organización interna del hospital”.

Y es que, a su juicio, el hecho de que los celadores tengan que acudir a las 6:30 horas a rasurar a pacientes no responde a “ninguna situación de urgencia”, por lo que se convierte una “excepción legal en una práctica estructural del servicio” a pesar de que “cada categoría debe desempeñar estrictamente sus funciones, sin invasiones funcionales ni sustituciones encubiertas derivadas de una planificación deficiente”.

NUEVO FRENTE CON LAS TCAE

Según ATI, a esto se añade además un nuevo frente con el personal TCAE, al que “se le están atribuyendo de forma exclusiva funciones de rasurado de mujeres”, pese a que el Estatuto de Personal Estatutario “establece únicamente una función de colaboración con el personal sanitario titulado, desvirtuando así el contenido real de la norma”.

Por eso, el sindicato considera “especialmente grave” que, “en lugar de resolver los problemas organizativos mediante una planificación adecuada y conforme a derecho, la dirección del hospital opte por reinterpretar de forma forzada las funciones profesionales”, lo que, advierte, está “generando conflictos innecesarios entre categorías y deteriorando gravemente el clima laboral”.

Como conclusión, ATI exige la “inmediata rectificación de estas prácticas y el cumplimiento estricto de la normativa vigente”, así como la “adecuación de las plantillas para evitar la utilización indebida de personal en funciones ajenas a su categoría”. Y anuncia “las acciones legales y judiciales oportunas en defensa de los trabajadores afectados” en caso de mantenerse esta situación.