MEDIO AMBIENTE

Proyectan un vivero de plantas autóctonas de marisma en la costa de Miengo

Ubicación del viviero de plantas de marisma proyectado por el IHCantabria en el estuario de la Ría de San Martín en Miengo
Ubicación del viviero de plantas de marisma proyectado por el IHCantabria en el estuario de la Ría de San Martín en Miengo

El Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria) proyecta un vivero de plantas autóctonas de marisma en la costa del municipio de Miengo, en concreto en el estuario de la ría de San Martín de la Arena.

El organismo de investigación cántabro ya ha presentado el proyecto a la Demarcación de Costas en Cantabria para solicitar el pertinente permiso de ocupación del dominio público marítimo‑terrestre, que permanecerá en información pública durante 20 días tras su publicación este pasado jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La instalación, destinada tanto al cultivo como al manejo e investigación de las especies vegetales de marisma, estaría ubicada en la marisma próxima a la cantera de Cuchía, según detalla el informe previo del IHCantabria consultado por Europa Press.

EL VIVERO

El vivero propuesto contaría con un área balizada de unos 4.900 m² (70 × 70 m) para la plantación y estaría formado por estacas de madera, de forma que no requeriría obras de cimentación, desagües ni acometidas de agua o electricidad.

También se plantea instalar un módulo de almacenamiento del material de trabajo —fuera de la marisma pero en sus proximidades— y colocar paneles informativos para explicar la infraestructura y disuadir posibles daños.

En términos generales, el IH apunta que las infraestructuras a instalar “serían sencillas, con escaso impacto y totalmente reversibles”.

¿PARA QUÉ SERVIRÁ?

La actividad consistirá en el diseño y ejecución de ensayos para metodologías de restauración de marisma, el cultivo de especies de interés para la conservación, la generación de stock de semillas y material genético, y la creación de una herramienta para docencia, educación ambiental y formación laboral.

La autorización de ocupación del dominio público marítimo‑terrestre tendría una duración inicial de cuatro años, tras los cuales se valoraría su renovación si resultase interesante continuar la actividad, añade el IHCantabria.