Los problemas de Diavida abren la puerta a nuevas empresas de ambulancias en Santander
Prácticamente desde que se rescindió el contrato de Ambuibérica y se firmó el de Diavida (para que esta última se hiciera cargo del transporte sanitario en ambulancia en Cantabria) los problemas no han dejado de sucederse. Problemas, fundamentalmente, con el impago de nóminas, una situación recurrente que ha tenido su último episodio el pasado mes de abril. La situación es tal que incluso el consejero de Salud, César Pascual, no descarta que todo termine en los tribunales. Pero el escenario actual en la región abre otra puerta: la llegada de nuevos servicios de ambulancias.
Tal y como recoge el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) de este martes, 13 de mayo, el Ayuntamiento de Santander ha sacado a información pública el expediente de solicitud de inicio de actividad de transporte sanitario en ambulancias, así como de garaje de ambulancias, solicitado por una nueva empresa, Autotransporte Sanitario SLU. Su ubicación estará en la calle Nueve Valles, 3, puerta 5, en el Polígono de Candina.
ALEGACIONES
La publicación del BOC señala que este periodo de información pública, como es habitual, se abre “por término de veinte días”, de cara a dar el margen suficiente para que posibles afectados por esta actividad “puedan formular las alegaciones que estimen pertinentes”. Sin embargo, y aunque en principio no hay nada en firme todavía, una búsqueda rápida en internet sobre Autotransporte Sanitario SLU (empresa procedente de León) ya indica que su dirección es la que actualmente está en información pública.
Este anuncio llega apenas un día después de que Comisiones Obreras haya reclamado al Gobierno de Cantabria liderado por la ‘popular’ María José Sáenz de Buruaga que asuma la gestión del transporte sanitario, es decir, que las ambulancias vuelvan a manos públicas en lugar de la manos privadas que las han gestionado los últimos años y que ha generado una serie de problemas no solo a los trabajadores, sino a los propios usuarios, que han denunciado las tardanzas de horas en viajes programados. Petición a la que este martes se ha sumado también Podemos.
INCUMPLIMIENTOS DE DIAVIDA
Coincidencia o no, lo cierto es que Diavida viene protagonizando polémicas desde que asumió la gestión en octubre de 2024, es decir, menos de un año. Hace unos días el Comité de empresa denunciaba que los impagos “no son el único problema que arrastra Diavida desde su llegada a Cantabria”, ya que existen otros incumplimientos, por ejemplo, en materia de prevención de riesgos laborales, además de la “ausencia de planes de formación” y de unas “condiciones inaceptables en algunas bases de trabajo, como la falta de agua y luz”.
Los sindicatos han reclamado en varias ocasiones la “rescisión del contrato con Diavida” tras la “gran cantidad de sanciones impuestas” en diversas inspecciones de trabajo. Una “situación insostenible que afecta directamente a la dignidad y los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras”, denunciaba el Comité de empresa.
GOBIERNO DEL PP
A pesar de las denuncias de los trabajadores y a pesar de estas sanciones de Inspección de Trabajo, el PP sigue manteniendo a Diavida al frente de las ambulancias. El motivo lo explicaba el propio Pascual en el Parlamento de Cantabria a mediados de abril: resolver un contrato “no puede hacerse de forma automática” ni “por razones políticas”, y “no todo incumplimiento vale”.
Sin embargo, el propio consejero apuntaba que el final del contrato con la empresa adjudicataria podría estar cerca, y que, aunque se buscaría una “solución negociada”, preveía que el asunto “terminará en jurisdicción”. Eso fue el 14 de abril, un mes antes de la publicación de hoy en el BOC.
APAGÓN ELÉCTRICO
El último incidente protagonizado por las ambulancias fue durante el apagón que sufrió España a nivel global el pasado 28 de abril. Si bien es cierto que los hospitales siguieron en funcionamiento y que el Ejecutivo del PP trató de dar una “imagen de control”, como la definió CCOO, la realidad es que, según denunció este sindicato, las ambulancias se quedaron incomunicadas y la “atención urgente fue un absoluto caos”.
El motivo de esta incomunicación, detallaba CCOO, se debía a que las ambulancias dependían “exclusivamente de teléfonos móviles”, cuyas redes colapsaron con la caída de la electricidad. Por ello, exigieron “sistemas de radio alternativos” que garanticen la correcta comunicación entre las ambulancias y los centros sanitarios.