El PP trata de manchar la entrega de los restos de tres cántabros fusilados en la Guerra Civil a sus familiares
Este miércoles estaba marcado en el calendario para el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, pero también para las familias de tres jóvenes republicanos cántabros que fueron fusilados por falangistas en Mirones (Miera) cuando volvían a casa desde el frente en 1937. Los restos de estos asesinados fueron, casi 90 años después, entregados a sus descendientes. Sin embargo, un acto de reparación ha sido visto por el PP de Cantabria como una forma de “dividir a la sociedad”, y no han perdido ocasión para cargar contra el ministro, Ángel Víctor Torres. Todo eso mientras, además, el Gobierno autonómico, en manos de los ‘populares’, estaba en el propio acto.
“Casi 90 años después, vuelven a casa”. Esas palabras pertenecen al ministro, quien se ha ceñido en sus declaraciones a la idea de reparación ética y moral de este acto de entrega de los restos de Cecilio Romaña, Alejandro Miquelarena y Luis Portillo. Visiblemente emocionado, Torres ha recordado el momento en el que comunicó por teléfono a los familiares -Eduardo Lazcano, Ernestina Olavarría y Alejandro Miquelarena- la identificación de los restos de estas tres víctimas el pasado abril. "Poníamos el broche a años y años de búsqueda y obstáculos, a décadas de injusticia y silencios", ha indicado.
MOSAICO DE LA HISTORIA DE NUESTRO PAÍS
Al respecto, Torres ha señalado la importancia de la recuperación de "cada una de las historias que componen el mosaico de la historia de nuestro país". "Mirar con rigor al pasado no sólo es un deber legal, también es un deber moral, una forma de terapia democrática que no sólo cura heridas, sino que hace justicia a las víctimas y a un país que estuvo demasiado tiempo sumido en la oscuridad", ha dicho.
Además, el ministro ha hecho hincapié en la "necesidad" de que la juventud conozca lo sucedido para "evitar que se repita y que vuelva la ignominia". Para hacerlo, ha recalcado, "la mejor herramienta es la Memoria Democrática". "El olvido nunca es la respuesta. Hay que enfrentar la verdad con firmeza y dignidad", ha añadido.
MUCHA TAREA POR DELANTE
"No vamos a parar", ha aseverado porque "aún tenemos mucha tarea por delante". "9.000 cuerpos exhumados, a los que seguirán otros tantos, porque hay que tener el corazón de hielo para negar a un hijo, una nieta o una sobrina dar sepultura, la que quiera, a sus seres queridos", ha concluido.
Al acto también han asistido el delegado del Gobierno, Pedro Casares; la alcaldesa de Castro Urdiales, Susana Herrán, la subsecretaria de Política Territorial y Memoria Democrática, Berta Pérez, y la directora general de Atención a las Víctimas, Zoraida Hijosa. También han participado la directora del equipo técnico de la exhumación, Lourdes Herrasti, y el presidente de la Asociación Héroes de la República y la Libertad, Jorge Suárez.
Por su parte, la alcaldesa ha señalado que este acto no es solamente institucional, sino que es un acto "humano y de reconocimiento" de que estos tres vecinos castreños "vuelven a donde nunca tuvieron que marcharse". "Es un auténtico orgullo", ha recalcado para afirmar que se trata de un día "muy emocionante" para el municipio.
TRES ASESINADOS
En concreto, Luis Portillo tenía apenas 22 años cuando fue asesinado. Procedía de una humilde familia marinera de Castro Urdiales y había combatido en las filas republicanas hasta la caída de Santander. Junto a Alejandro Miquelarena y Cecilio Romaña emprendió el regreso a casa con la esperanza de reencontrarse con los suyos. Nunca llegó. Fueron detenidos, golpeados y asesinados en el Alto del Machorro, en Mirones, el 6 de septiembre de 1937.
Romaña era pescador, padre de cinco hijos y afiliado a la CNT. La guerra le arrebató su trabajo, su tranquilidad y finalmente su vida. Combatió en algunos de los episodios más duros del frente norte y, cuando ya todo parecía perdido, intentó regresar a su hogar. Fue detenido junto a sus compañeros y asesinado.
Miquelarena, también pescador, tuvo que abandonar la escuela siendo niño para ayudar a su familia. Su compromiso social le llevó a ejercer como concejal del Ayuntamiento de Castro Urdiales y más tarde a incorporarse a las filas republicanas. Tenía 27 años cuando fue asesinado.
REACCIÓN DEL PP
En las palabras de Torres y del resto de asistentes, tan solo el diputado regional y senador autonómico, Íñigo Fernández, parece haber visto un intento de “dividir y enfrentar” a la sociedad. Así lo ha criticado en un duro comunicado del PP, en el que ha asegurado que España "necesita que hablemos de hoy, con la vista en el futuro, y no que dediquemos nuestros esfuerzos a dividir a la sociedad con hechos que sucedieron hace 90 años".
Curiosamente, la única concesión que ha hecho a la posibilidad de que esto sea la entrega de los restos de unos jóvenes asesinados por los falangistas es un sencillo “aplauso”, para a continuación remarcar que si se trata de "volver a sacar a flote la división de la sociedad que tuvo lugar en España hace 90 años para reproducirla en la España de hoy, que es la única estrategia a la que obedece la memoria histórica, desde luego con nosotros que no cuenten".
ESCÁNDALO DE LAS MASCARILLAS
Y a partir de aquí, Fernández ha empezado a mezclar la Memoria Democrática y el dolor de las familias que durante décadas no han podido enterrar a sus familiares con el escándalo de las mascarillas. En este sentido, ha reprochado a Torres que venga a la región a “a revolver las heridas del pasado” y no a hablar de “su participación en el escándalo de las mascarillas y a dar las explicaciones que la sociedad le pide y ver cuáles fueron esos contactos y esos negocios con Ábalos y Koldo”.
"De eso no quiere hablar", ha apostillado y ha insistido en que tampoco viene a hablar sobre "la relación del Gobierno de España con las comunidades autónomas y de por qué se privilegia a unas regiones como Cataluña en detrimento de otras". "¿Por qué se paga la deuda de Cataluña metiendo mano al bolsillo de los demás, en concreto al bolsillo de los cántabros, no viene a hablar de nada de esto?", se ha cuestionado al respecto.
Y es que para el senador 'popular' la visita esta semana del ministro Torres y de sus homónimos de Industria y Transporte, Jordi Hereu y Óscar Puente, respectivamente, tiene como objetivo "menear el cotarro socialista ante los casos de corrupción que rodean al Gobierno de Pedro Sánchez", ha concluido.
DIGNIDAD, JUSTICIA Y VERDAD
Tras estas palabras, el PSOE ha respondido con otro comunicado en el que ha recordado al PP que la democracia "no se construye con olvido, sino con dignidad, justicia y verdad", y le ha pedido que "respete la memoria de las víctimas".
La portavoz socialista, Ainoa Quiñones, ha calificado las declaraciones de Fernández de “incendiarias”. "Lo único que sabe hacer es faltar al respeto, generar odio y crispación", ha afeado al 'popular'. Y ha lamentado que el Partido Popular cuestione "la humanidad y la decencia de la democracia", que "se expresa en actos como el de Castro".
"Eso no es abrir heridas, romper España ni dividir a nadie. Eso es reparar, hacer justicia y dignificar la memoria de un país que no debe olvidar jamás a las víctimas de la sinrazón de la Guerra Civil y la Dictadura", ha condenado la portavoz socialista.
CONFUNDE TODO
Además, ha replicado al diputado 'popular' que "el único que revuelve el cotarro y lo confunde todo" es él para "intentar sacar la cabeza porque no hace ni una sola propuesta para mejorar Cantabria, ni en el Parlamento regional ni en el Senado". "Su única función es insultar a todo el que no piense como él, síntoma del peor sectarismo".
Por otra parte, Quiñones ha pedido respeto para los ministros del Gobierno de España y ha apostillado que el PP es "el único partido condenado por corrupción con sentencia firme". "Que venga a hablar de corrupción el Partido Popular que llevó a Luis Bárcenas como senador por Cantabria es una broma de mal gusto", ha dicho.