LABORAL

Inspección de Trabajo ordena el cierre cautelar de varias zonas de la potabilizadora que abastece a Santander: "Necesitamos una solución definitiva a los peligros"

Goteras en la potabilizadora de El Tojo
Goteras en la potabilizadora de El Tojo

La Inspección de Trabajo ha ordenado el cierre cautelar de zonas con goteras en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de El Tojo, en Camargo, y ha iniciado un expediente sancionador contra la empresa concesionaria, FCC Aqualia, por no haber adoptado, en los vestuarios, medidas necesarias para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a posibles riesgos biológicos.

Así lo ha anunciado este martes CCOO, que "celebra" el cierre cautelar tras la denuncia presentada el pasado 21 de enero.

El sindicato ha subrayado que la medida de la Inspección de Trabajo "confirma sus denuncias" y ha exigido una "solución urgente y definitiva" para esta instalación, que abastece de agua a Santander y es "clave" para la capital.

CCOO ha indicado que ya llevaba tiempo alertando del "deterioro" de las instalaciones y del "riesgo que suponía el mal estado de la cubierta", situación que "ha sido constatada por la Inspección de Trabajo".

Tras la denuncia, se requirió a Aqualia la adopción de medidas preventivas, entre ellas, la prohibición de acceso a las zonas afectadas por filtraciones de agua "con posible riesgo estructural".

Para el delegado de CCOO, Manuel Arsenio, esta decisión "confirma la gravedad de la situación denunciada y supone un paso necesario para proteger la seguridad de la plantilla", aunque advierte que se trata de una "medida provisional".

"Lo que está ocurriendo demuestra que las denuncias del sindicato estaban plenamente justificadas y que existía un riesgo real que debe abordarse de inmediato", ha indicado.

LA EMPRESA SE COMPROMETE A INICIAR LA REPARACIÓN

La empresa explicó que este miércoles 1 de abril iniciará los trabajos de reparación, aunque está pendiente la formalización del contrato.

Arsenio ha insistido en que se necesita una "solución definitiva" y ha exigido tanto a Aqualia como al Ayuntamiento de Santander, titular de la instalación, que actúen con "máxima urgencia" por tratarse de una infraestructura esencial para el abastecimiento de agua.

EXPEDIENTE SANCIONADOR A AQUALIA

La Inspección ha iniciado un expediente sancionador contra Aqualia por no adoptar medidas necesarias para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a riesgos biológicos.

La evaluación del puesto de analista de laboratorio requiere ropa específica y la instalación de taquillas para guardar de forma separada este equipamiento y la ropa de calle.

Durante la visita, se comprobó que las taquillas estaban ubicadas en un pequeño local común, insuficientes para el personal del laboratorio, y sin la posibilidad de usar dos taquillas por persona.

Los trabajadores debían colocar sus prendas en perchas externas y cambiarse en el aseo anexo, dejando la ropa de calle en las taquillas y perchas.

Se verificó que se estaban realizando obras para instalar nuevos vestuarios para el personal femenino, con nuevas taquillas, aseo y ducha, pero la Inspección señala que la empresa "debía haber realizado con anterioridad las acciones necesarias".

Esto constituye infracción en materia de prevención de riesgos laborales, dando inicio al procedimiento sancionador administrativo.