TRIBUNALES

"No lo hice": el acusado del crimen de Liaño apela su condena a prisión permanente revisable por doble crimen

José Reñones, durante el juicio por matar a su pareja y bebé en Liaño de Villaescusa
José Reñones, durante el juicio por matar a su pareja y bebé en Liaño de Villaescusa

José Reñones, el primer condenado a prisión permanente revisable en Cantabria por el brutal asesinato de su pareja y su bebé de once meses en diciembre de 2021 en Liaño (Villaescusa), ha vuelto a clamar su inocencia. Durante la vista de apelación de su condena ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), Reñones afirmó: "No lo hice", pidiendo a los magistrados que investiguen a fondo las muertes y sus motivos.

"Investiguen de verdad porque yo necesito saber más que quién (...) por qué han hecho esto. Yo tengo mis sospechas, pero son mías", declaró Reñones este martes. El acusado, quien lleva tres años y medio en prisión provisional, lamentó los "mensajes muy dolorosos" que envió a su pareja, asegurando que solo buscaba "hacerle daño" a ella, no a la bebé. "He sido un bocazas", admitió, pero insistió: "Yo no fui" el autor de los crímenes.

RECURSO DE APELACIÓN

El recurso fue presentado por el abogado de Reñones contra la sentencia de la Audiencia Provincial, que le impuso prisión permanente revisable por el asesinato de su hija y 25 años adicionales por el de su expareja. La defensa alega la vulneración del derecho a la tutela judicial y a la presunción de inocencia de su cliente, solicitando la anulación de la condena y una sentencia absolutoria.

Según el abogado, el juicio careció de "ninguna prueba directa ni objetiva" que vincule a Reñones con las muertes, y argumenta que los indicios presentados no cumplen los requisitos para sustentar una condena. También criticó que la investigación se centrara "solo" en Reñones, ignorando otras posibles vías.

La defensa cuestionó la validez de pruebas clave, como el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) que ubicó los móviles de la víctima y el acusado en la vivienda de Liaño la tarde de los hechos. El abogado considera que este informe, aunque tuvo "mucho peso", "no tiene el valor ni el rigor que se le pretende dar", y lamentó que no se permitiera un careo entre los autores del informe y un perito de la defensa que ofrecía una metodología alternativa.

Asimismo, se puso en duda la credibilidad de testimonios de vecinas que afirmaron haber visto a Reñones regresar a la casa después de que la Guardia Civil se marchara. La sentencia establece que Reñones volvió a la casa y atacó a la víctima, quien regresó creyendo que él no estaba.

El abogado de Reñones también destacó la ausencia del arma del crimen y la falta de sangre en el patio donde se encontraron los cuerpos, así como en el interior de la vivienda. Intentó desacreditar el informe forense sobre la hemorragia interna de la víctima y subrayó que no se encontró ADN ni sangre de las víctimas en la ropa que Reñones llevaba el día de los hechos. La presencia de ADN del acusado en la ropa de la niña fue justificada por la convivencia.

DESESTIMACIÓN

En contraste, la Fiscalía y las acusaciones (particular y popular) han solicitado la desestimación del recurso de la defensa. Argumentan que no se vulneraron los derechos de Reñones y que existe prueba de cargo suficiente para su condena.

La fiscal calificó a Reñones como una persona "amoral y sin sentimientos" basándose en los "impactantes" mensajes de WhatsApp enviados a su pareja, y tras la práctica de pruebas en la fase de instrucción y el juicio oral, concluyó que es "algo más que eso: un asesino". Además, varias acusaciones señalaron que el letrado defensor no protestó formalmente en el momento en que consideró vulnerada la tutela judicial efectiva de su representado.

Por otra parte, algunos letrados de los familiares de las víctimas han presentado sus propios recursos, pidiendo un incremento de la indemnización de 245.000 euros establecida en la sentencia.