MEDIO AMBIENTE

Entregan 10.000 firmas en el Parlamento de Cantabria contra la macroplanta de purines en Hazas de Cesto

Joaquín Arco, alcalde de Ribamontán al Monte, Montserrat Pérez, presidenta de la Junta Pedanea de Las Pilas y David Garcia, socio fundador de la Asociación Stop Macroplanta de purines y otros residuos en Hazas de Cesto
Joaquín Arco, alcalde de Ribamontán al Monte, Montserrat Pérez, presidenta de la Junta Pedanea de Las Pilas y David Garcia, socio fundador de la Asociación Stop Macroplanta de purines y otros residuos en Hazas de Cesto

La asociación Stop Macroplanta de Purines y Otros Residuos en Hazas de Cesto ha presentado ante la Comisión de Peticiones del Parlamento de Cantabria un total de 10.000 firmas recogidas en contra del proyecto de instalación de una macroplanta destinada al tratamiento de purines y residuos en esa comarca.

Durante la jornada de este jueves, Joaquín Arco, alcalde de Ribamontán al Monte; Monserrat Pérez, presidenta de la Junta Vecinal de Las Pilas; y David García, portavoz de la mencionada asociación, acudieron a la sede parlamentaria para entregar personalmente el manifiesto titulado '5 kms para vivir en paz', que fue respaldado por esas 10.000 rúbricas ciudadanas.

Este manifiesto fue hecho público el pasado 12 de marzo, con el apoyo inicial de 65 figuras destacadas y profesionales de diversos sectores de la sociedad cántabra. Además, fue llevado al Pleno del Ayuntamiento de Ribamontán al Monte, donde se aprobó por unanimidad su traslado al Parlamento regional.

“Representa el firme rechazo social a la instalación de una macroplanta de tratamiento de purines y otros residuos en la zona, y refleja una demanda colectiva por un desarrollo rural sostenible, respetuoso con el medio ambiente y con la calidad de vida de los vecinos”

Tal como ha señalado la asociación a través de una nota de prensa, esta acción representa “el firme rechazo social a la instalación de una macroplanta de tratamiento de purines y otros residuos en la zona, y refleja una demanda colectiva por un desarrollo rural sostenible, respetuoso con el medio ambiente y con la calidad de vida de los vecinos”.

Por ello, a partir de este momento, se iniciará un proceso institucional que pretende lograr que, “lo que ya es un clamor en la calle”, se transforme “en un debate abierto que busque soluciones para uno de los temas que más ha movilizado a lo sociedad civil de Cantabria en los últimos tiempos”.