MEDIO AMBIENTE

Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio vuelven a denunciar las obras del parque eólico de El Escudo: “Están convirtiendo la Sierra del Escudo en un macro polígono industrial”

Concentración en protesta contra el parque eólico del Escudo
Concentración en protesta contra el parque eólico del Escudo

Los activistas vinculados a los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio acudieron ayer, jueves, a las obras del parque eólico de El Escudo para denunciar, una vez más, lo que consideran un “expolio especulativo”. Aseguran así que se está causando un daño irreversible al entorno natural y advierten que “la zona está siendo transformada en un inmenso polígono industrial, con turbinas eólicas de casi 200 metros de altura. Si el proyecto sigue adelante, alertan, se instalarán 25 aerogeneradores gigantes, una cifra que podría alcanzar los 36 según el planteamiento inicial”.

Cinco de estas enormes estructuras ya han sido levantadas en el primer tramo del proyecto. A ellas se sumarían las de otros polígonos eólicos cercanos en trámite, que compartirían la misma línea de evacuación eléctrica con El Escudo.

Durante su visita a las obras, los activistas fueron escoltados en todo momento por personal de seguridad y trabajadores, quienes, según relatan, “lanzaron amenazas sutiles para disuadirlos de documentar los daños ambientales”. Algunos participantes denuncian que, mientras se destruyen ecosistemas como turberas y humedales con especies en peligro de extinción, la empresa intenta lavar su imagen colocando carteles de "Prohibido el paso. Zona de restricción ambiental". Un empleado llegó a reprocharles por atravesar el monte para acercarse a la base de un aerogenerador, al negárseles el acceso por las pistas ya construidas. La respuesta de los activistas fue clara: “Es indignante que acuséis de dañar una zona protegida mientras vosotros la asfaltáis”.

En ese sentido, denuncian que entre las bases del tercer y quinto aerogenerador, en plena zona de humedales, la empresa ha asfaltado un largo tramo por donde circulan camiones constantemente, convirtiéndolo en una carretera comarcal. Esto contraviene los compromisos adquiridos por la propia empresa, así como la legislación ambiental vigente, que prohíbe este tipo de intervenciones en espacios protegidos.

Los colectivos vecinales insisten en la gravedad de intervenir en una zona donde se encuentra el acuífero de la Sierra del Escudo, fuente de agua fundamental para buena parte de la población cántabra, incluida la ciudad de Santander. Señalan que se está poniendo en serio riesgo un recurso vital.  “De momento sus múltiples perpetradores, Biocantaber, Vestas, Iberdrola, el banco Santander, entre otros actores como el fondo de inversión BlackRock, siguen impunes atentando las bases de la vida. Seguimos y seguiremos luchando en las calles, en los tribunales y también en el monte como aquí ahora, y las veces que haga falta para que todo esto cambie y se depuren responsabilidades”.

Además, denuncian la destrucción de turberas en la Sierra del Escudo, lo que va en contra de cualquier estrategia de lucha contra el cambio climático. Explican que las turberas actúan como sumideros de CO₂, pero al destruirlas, ese carbono, junto al metano, es liberado a la atmósfera, agravando el calentamiento global.

Finalmente, hacen un llamamiento a la ciudadanía para que se sume a las acciones de denuncia y visibilización, animando a más personas a organizarse y subir a las obras del parque eólico: “No podemos rendirnos. Debemos seguir resistiendo frente a estos proyectos ecocidas que saquean nuestros territorios”.