Catorce jabalíes atropellados por dos coches en la N-611 en Cantabria
Catorce jabalíes han invadido la carretera nacional N-611, a la altura de Somahoz (Los Corrales de Buelna), y han muerto tras ser arrollados por dos coches que chocaron contra ellos. Los vehículos sufrieron daños materiales, aunque ninguno de los ocupantes resultó herido, según han informado fuentes de la Delegación del Gobierno.
El suceso se produjo sobre las 22:15 horas del lunes, aproximadamente a la altura del punto kilométrico 171 de la N-611, una zona limítrofe con la Reserva Regional de Caza Saja (área Fresneda Gesía).
En el momento en que los animales cruzaban la carretera, un coche que circulaba en dirección Reinosa atropelló a parte de la piara y, posteriormente, otro vehículo que circulaba en sentido contrario impactó con el resto.
Debido al choque con los vehículos murieron los 14 jabalíes: dos adultos, cuatro jóvenes ya grandes y ocho crías, según datos de la Delegación del Gobierno.
Tras el accidente acudió la Guardia Civil de Tráfico, que levantó atestado del suceso y cuya intervención concluyó ya cerca de la medianoche, además de personal de la Consejería de Desarrollo Rural.
El jefe de la comarca forestal 7, Eduardo Mantilla, ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que es habitual la presencia de jabalíes en el área donde se produjo el accidente.
Y es que, según ha indicado, se trata de una zona de mies con fincas en la que no es extraño que los vecinos vean a estos animales cruzando la carretera en busca de comida y regresando al área boscosa cercana.
Ha señalado que, al igual que en otros puntos de Cantabria, se ha detectado un aumento de ejemplares en este entorno, aunque no de forma tan grave como en otras áreas en las que el Gobierno declaró hace unas semanas la emergencia cinegética por esta especie (Cabezón de Liébana, Vega de Liébana, Pesaguero, Val de San Vicente y Ribamontán al Mar).
Ha indicado que la Consejería de Desarrollo Rural está actuando en la zona ante la proliferación de jabalíes y se han realizado “bastantes controles poblacionales”, sobre todo cuando concluye la temporada de caza, que arranca en septiembre y se extiende hasta febrero.