SANIDAD

Denuncian que una trabajadora de Sierrallana “requirió atención urgente hospitalaria” tras un ataque de ansiedad por la presión de la Jefatura de Radiología

Hospital Sierrallana
Hospital Sierrallana

La sanidad cántabra vuelve a ser protagonista, y de nuevo, el Hospital Sierrallana de Torrelavega está en el epicentro. Según un escrito dirigido al consejero de Salud, César Pascual, el Servicio de Radiología de este centro hospitalario no solo se habría visto reorganizado desde hace tres años, sino que ha generado una serie de hechos relacionados con las condiciones laborales de los profesionales, hasta el punto de provocar la “atención urgente hospitalaria” de al menos uno de ellos.

Así consta en dicho escrito, al que ha tenido acceso eldiariocantabria.es, en el que se detalla que esta profesional es una Técnica Especialista en Radiodiagnóstico (TER) de 63 años y 20 de antigüedad. Según la denuncia, el pasado 1 de diciembre “se le habría obligado a firmar un escrito por el cual quedaba adscrita a la realización de 20 ecografías y 10 TAC dentro de su jornada laboral, todos ellos estudios de pacientes PEREDA”.

“Como consecuencia directa de las órdenes verbales y escritas, y ante la presión de Jefatura (de Radiología), la trabajadora sufrió un ataque de ansiedad que requirió” de dicha hospitalización, explica la denuncia, “marchándose a casa a las 17:00 horas por recomendación psiquiátrica”.

REORGANIZACIÓN DEL SERVICIO

La situación de esta trabajadora viene derivada de una reorganización de este Servicio, cuya Jefatura “decidió que los recursos humanos y técnicos del servicio ordinario se dedicasen en exclusividad a la prolongación de jornada del personal facultativo adherido al Programa PEREDA” para reducir las listas de espera.

El problema, señala el texto dirigido a Pascual, es que esta directriz ha generado “una reducción drástica de la actividad diagnóstica en los ecógrafos y TAC” durante los turnos de mañana y tarde. Pero también se ha producido una “disparidad notable en el rendimiento”, ya que, por ejemplo, la Jefa del Servicio, “en su jornada ordinaria del 28 de noviembre, realizó únicamente cuatro ecografías”, cifra muy alejada de las 20 de la trabajadora que tuvo que ser atendida de urgencia.

Pero es que, paralelamente, la reorganización planteada “supone la retirada de un TER del circuito de urgencias”, que pasa de tres a dos profesionales de radiología a partir de las 15:00 horas, “lo que plantea un riesgo evidente para la seguridad y calidad de la atención urgente del hospital”.

¿LO SABÍA LA CONSEJERÍA?

Ante estos hechos, el documento remitido al consejero de Salud plantea una serie de preguntas “para su respuesta por escrito”, siendo la principal si Pascual “tenía conocimiento” de esta directriz para destinar recursos de la jornada ordinaria “en exclusividad a la prolongación de jornada” del programa PEREDA, y si lo considera “gestión eficiente y equitativa”.

También pregunta a la Consejería por el caso de esta trabajadora TER, si confirma los hechos y si “se ha evaluado la legalidad de esta actuación, que podría vulnerar el Estatuto Básico del Empleado Público y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”. En este sentido, pide conocer si “se ha abierto un expediente informativo o se ha tomado alguna medida disciplinaria” tras el incidente de salud laboral.

Por último, plantea a Salud si garantiza que la reducción de tres a dos TER en el turno de tarde de urgencias “no compromete la seguridad asistencial” en Sierrallana, y si se van a tomar “medidas inmediatas para asegurar la correcta cobertura de las urgencias y la protección de la salud laboral de los empleados”.