EDUCACIÓN

El PP se esconde tras las “formas” para evitar una nueva reunión con los docentes a los que quiere imponer una cláusula salarial que no tienen otros funcionarios

Manifestación durante la jornada de huelga docente del 3 de abril
Manifestación durante la jornada de huelga docente del 3 de abril

El conflicto entre la Junta de Personal Docente y el Gobierno de Cantabria integrado por el PP no parece tener visos de solucionarse. Este viernes se ha vuelto a certificar el distanciamiento entre los docentes y los ‘populares’ a cuenta de una subida salarial que el Ejecutivo de María José Sáenz de Buruaga quiere condicionar a la existencia de presupuestos anuales, algo que no ocurre con ningún otro cuerpo de empleados públicos en Cantabria. El encuentro previsto para hoy entre el PP (como partido) y la Junta de Personal Docente finalmente no se ha producido porque los de Buruaga han decidido forzar la suspensión del mismo.

El motivo, según el propio PP, han sido las “formas”. O más concretamente, el modo de reivindicar de los docentes. Y es que miembros del sindicato STEC que forman parte de la Junta de Personal Docente han acudido a la reunión con batas de sanitarios a modo de protesta por la conocida como ‘cláusula Silva’, que condiciona la firma del acuerdo por la subida salarial de los docentes a la existencia de Presupuestos Generales de Cantabria. Una premisa que no existe en pactos similares como el que ha firmado el mismo Gobierno del PP con los sanitarios, de ahí las batas.

SERIEDAD

Este tipo de protesta no entra en los estándares de los ‘populares’, por lo que al aparecer con las batas el PP les ha pedido “seriedad” y que se las quitaran, o no entraban en la sala. Los representantes de STEC se han negado, y tras una valoración de varios minutos, el resto de las organizaciones sindicales han decidido no entrar tampoco a la reunión si no se le permitía a STEC.

"Les hemos contestado que nosotros no valorábamos su indumentaria ni aceptábamos que lo hicieran con la nuestra, que no nos íbamos a quitar la bata visto que les molesta porque evidencia la discriminación que están llevando a cabo contra el colectivo docente", ha trasladado el sindicato en sus redes.

BOICOT

El PP, cuyo consejero de Educación, Sergio Silva, ha dado plantón en varias reuniones a los representantes sindicales de los docentes, acusa ahora a la Junta de Personal de "boicotear la reunión montando un espectáculo inaceptable". Son palabras del portavoz del Grupo Popular y coordinador autonómico de la formación, Juan José Alonso, que se escuda en la seriedad y formalidad “que un encuentro de estas características merece” para solicitar que se quitaran las batas. Una seriedad y formalidad que no pareció tener Silva cuando no se presentó a otras reuniones solicitadas por los docentes, que también pidieron reunirse hoy con el PP (y con el PRC, con el que sí han mantenido el encuentro).

Para el PP, "el respeto y las formas son vitales, teniendo en cuenta la importancia del asunto que se iba a abordar en la reunión, la mejora salarial de estas". No parece ser tan vital, sin embargo, el contenido de las reuniones, a tenor del trato que denuncian los propios docentes, que llevan meses reclamando una subida salarial a la que el Gobierno primero se negó, luego planteó pero más reducida y finalmente ha querido vincular a los presupuestos con la conocida ‘cláusula Silva’. Todo para evitar conceder a los docentes lo que reclaman, lo que provoca que la próxima semana vaya a producirse una nueva huelga docente.