EDUCACIÓN

Tras "imponer unilateralmente" la reforma del calendario escolar, el PP inicia los trámites para revisarlo, “algo que ya se debía haber hecho”

Pizarra digital en un aula
Pizarra digital en un aula

La polémica sobre el futuro calendario escolar en Cantabria suma un nuevo capítulo. Tras la aprobación a principios de marzo de una reforma que eliminaba semanas completas de descanso para los docentes, y que los sindicatos denunciaron que se había "impuesto unilateralmente", ahora la Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades ha revelado que está preparando un informe para evaluar el calendario escolar bimestral que el próximo curso cumplirá diez años de su implantación en Cantabria, con el que busca realizar una evaluación técnica y científica de cómo está funcionando y afectando al sistema educativo.

Así lo ha indicado este domingo en una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, el consejero del área, Sergio Silva (PP), quien ha aseverado que su departamento no ha pretendido "desmantelar" este modelo, "pese a que haya quien lo ha dicho desde el ámbito sindical". Algo, ha defendido, que "a la vista está", ya que el calendario del próximo curso 2026-27 "respeta esa estructura de periodos de descanso con lectivos", aunque eliminando algunas de esas semanas completas de descanso y dejándolas en unos pocos días.

MIRARSE EN EL ESPEJO

Silva ha señalado que después de 10 años de su implantación "hay que mirarse al espejo" y hacer "algo que ya se debía haber hecho", como es una evaluación técnica y científica de cómo está funcionando y afectando al sistema educativo, tanto en aspectos como la convivencia o como el rendimiento académico, entre otros.

"Esto no es algo que se haga en dos días y además debe hacerse con criterio técnico, objetivo e independiente", ha puntualizado el consejero, para señalar que, a partir de los resultados del informe, se abrirá un proceso de debate que es "sano". "Puede verse como que nos metemos en un charco", ha ironizado para recalcar que los tiempos escolares "nunca son blancos o negros" y que todo es "muy matizable".

INFORME

Cuestionado por si ya cuenta con algún dato del informe, se ha referido a los que proporciona el propio funcionamiento de los centros curso a curso que, en estos 10 años, "no son malos". De este modo, ha hecho hincapié en que Cantabria tiene "una buena convivencia, unos buenos resultados educativos y un sistema que funciona bien".

"Quizá no nos arroje unos resultados de modelo bimestral sí o no, sino que nos diga en qué puntos no se funciona como se esperaba, en cuáles sí y en dónde habría que corregir las cosas", ha resumido el titular de Educación, que ha abogado por "intentar anclarlo (el calendario) en datos, valoraciones, encuestas... y a partir de ahí podremos hablar con más propiedad".

MASIFICACIÓN DE AULAS

Además del calendario, ha afirmado que Cantabria "no tiene un problema de masificación de aulas" y ha recalcado que cuenta con las mejores ratios del país, con una media de 19 alumnos por aula frente a la nacional de 22.

Y preguntado por la Ley de Autoridad del Profesorado y Convivencia autonómica, ha señalado que esta semana el Consejo Escolar ha emitido su dictamen, que "alaba avanzar en este ámbito", y espera que el anteproyecto se remita al Parlamento en este periodo de sesiones y que logre un consenso generalizado.

PRESUPUESTO HISTÓRICO

Por otra parte, Silva ha puesto en valor que el presupuesto de la Consejería de Educación para 2026 es el "más alto de la historia", algo que se mantiene respecto al proyecto que la oposición devolvió al Gobierno en noviembre. Recoge 786 millones de euros y representa casi el 23% del total de gasto de la comunidad autónoma.

Según ha detallado el consejero, esto permitirá acometer mejoras estructurales como la subida salarial del profesorado -cuantificada en 17 millones este año- tras el acuerdo firmado con la Junta de Personal Docente que, según la previsión del Gobierno en cuanto a la tramitación presupuestaria, la podrían ver reflejada en la nómina de julio.

Además, también incluye mejorar las becas de comedor, aumentar la inversión en obras o "doblar" las partidas de la Dirección General de Formación Profesional respecto al 2023, pasando de 4 millones a más de 8.