"Es evidente que la seguridad y salud de los bomberos forestales no es una prioridad para la dirección de montes del Gobierno de Cantabria"
El Sindicato Unitario de Cantabria ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo debido a las condiciones de trabajo insostenibles que enfrentan los bomberos forestales del Gobierno de Cantabria. El sindicato ha señalado varios problemas graves relacionados con la falta de espacios adecuados para realizar los retenes de incendios, la inadecuada higiene de los equipos de protección, y la organización deficiente de los calendarios de trabajo. Según denuncian, la Administración no está tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad, salud y bienestar de estos trabajadores, cuyo esfuerzo es esencial para la protección del entorno natural de la región.
Así, el pasado 1 de diciembre, el Sindicato Unitario de Cantabria presentó una denuncia formal ante la Inspección de Trabajo, debido a la negativa de la Dirección de Montes del Gobierno de Cantabria a aceptar una solicitud que lleva realizando más de un año. Esta solicitud busca que los bomberos forestales puedan realizar los retenes en lugares habilitados y adecuados, como naves forestales o cabañas ubicadas en el monte, o, en su defecto, en lugares más apropiados según lo determine el encargado forestal. Sin embargo, en muchas comarcas, los retenes se están realizando en los altos de los montes, sin sombra, con temperaturas extremas que alcanzan los 40 grados en verano y se acercan a los 0 grados en invierno, con bomberos pasando hasta 12 horas dentro de un coche, todos juntos, sin la posibilidad de realizar el trabajo de manera más segura o cómoda.
El sindicato denuncia que esta situación es aún más grave debido a que los bomberos deben realizar su turno con todo el equipo de protección personal (EPI) puesto, lo que dificulta la movilidad y aumenta la incomodidad durante el retén. Esta situación de riesgo se agrava porque, cuando se produce un incendio, los bomberos deben ponerse el EPI adecuado para la extinción sin tiempo suficiente para cambiarse a ropa más ergonómica.
Otro de los problemas señalados por el sindicato es la falta de higiene en los equipos de protección, especialmente los buzos utilizados durante las intervenciones. El Gobierno de Cantabria "tiene la obligación de higienizar estos buzos debido a la exposición a hollines y cenizas de los incendios forestales, sustancias que son cancerígenas y pueden afectar gravemente la salud de los trabajadores". Sin embargo, según la denuncia, no se están limpiando adecuadamente, y los bomberos deben llevarlos durante todo el retén, incluso si no hay incendios activos. Esto expone a los trabajadores a un riesgo considerable y pone en peligro la salud de sus familias, ya que los tóxicos pueden ser transmitidos a otras prendas durante el lavado doméstico.
Por otra parte. el calendario para el año 2026 también ha sido objeto de rechazo por parte del sindicato, que lo considera igualmente ineficaz. Aunque se han propuesto alternativas, estas no han sido valoradas por la administración. En lugar de mejorar la organización interna, el Gobierno de Cantabria ha optado por externalizar parte del servicio de extinción de incendios a la empresa pública TRAGSA, lo que ha generado preocupación entre los bomberos forestales, que temen que se diluya la calidad del servicio.
Con la llegada de las fuertes rachas de viento y la campaña de incendios forestales en pleno auge, el sindicato advierte de que la falta de coordinación y recursos podría agravar la situación. La combinación del cambio climático y la acumulación de combustible forestal aumenta la probabilidad de que se produzcan incendios de gran magnitud en la región. Frente a este panorama, el Sindicato Unitario de Cantabria exige una respuesta urgente por parte de la administración para garantizar la seguridad de los trabajadores y la efectividad del operativo de extinción.