Denuncian al gerente y a la subdirectora de gestión de Valdecilla por “convertir el hospital en un hervidero de descontento y desconcierto” con “mentiras y manipulaciones”
Prácticamente cada día aparecen nuevas informaciones sobre la delicada situación que atraviesa la sanidad pública en Cantabria desde que el PP llegó al Gobierno autonómico. Lo habitual es que sean quejas de usuarios y trabajadores sobre el funcionamiento general del sistema, pero este lunes las críticas se han centrado más en la gestión interna del principal hospital de la región, Valdecilla. Y es que el sindicato ATI ha denunciado tanto al gerente del centro, Félix Rubial, como a la subdirectora de gestión, María Jesús Liso Carcelero, por sus “mentiras y manipulaciones” al “promover innecesariamente y de manera engañosa una movilidad de 1.618 trabajadores” de Valdecilla, entre TCAE, enfermera, celador, auxiliar Administrativo y técnicos.
A su juicio, ambos habrían actuado “al margen de la legalidad”, convirtiendo el hospital de referencia de Cantabria en “un hervidero de descontento y desconcierto entre estos trabajadores fijos, que ven como su puesto de trabajo les pueden ser arrebatados”. Esto tendría, además, un efecto secundario, y es la “total desorganización en el hospital” que estaría provocando, además de “ser un auténtico desatino y despropósito, que redundará en la calidad asistencial”.
ACUERDO DE MOVILIDAD VOLUNTARIA
Según ha señalado ATI en un comunicado, estos “nefastos gestores” se habrían “saltado a la torera el acuerdo de movilidad voluntaria del Hospital Valdecilla”, convirtiendo dicha movilidad “inauditamente en forzosa”. En este sentido, la formación sindical ha indicado que “obligatoriamente, se impone participar en ella” a los 1.618 trabajadores fijos que tomaron posesión de sus plazas hace un año. Esto, a su juicio, implica que estos profesionales, “al tener que presentarse a la citada movilidad”, ven cómo “su puesto de trabajo es vapuleado, y ellos al borde del ataque de nervios”.
El sindicato ha calificado esta movilidad de “totalmente oscura” ya que, ha denunciado, “se gesta en mesa no legitimada para ello”. “La manipulación sobrevuela hasta tal punto que la ocupación de las nuevas plazas adjudicadas comenzará su posesión a partir del 15 de enero de 2026 y se alargará hasta más allá del año 2027”, ha criticado ATI, para quien “es una verdadera locura y una dañina incertidumbre para los trabajadores que no saben en qué momento les pueden ser arrebatados sus puestos de trabajo”.
PLAZOS LARGOS Y ESTILO CACIQUIL
Para el sindicato, estos “plazos tan largos e imprecisos hacen totalmente imposible controlar el proceso”, por lo que avisa de que la adjudicación de plazas podría convertirse “en un coladero” y en una “movilidad a la carta”.
“Además, el Sr. Rubial y la Sra. Liso han sido tan osados y prepotentes que han sacado al más puro estilo caciquil la movilidad sin estar refrendada, como es preceptivo, por la Comisión de Seguimiento de la Movilidad, dado que las reuniones para dar el visto bueno a esa movilidad aún no habían concluido, por lo que el engaño y la mentira han sido manifiestos”, ha criticado en el comunicado.
OCULTACIÓN DE DATOS DAÑINA
ATI ha argumentado, en este sentido, que este “engaño” habría sido aprovechado “para sacar una convocatoria de movilidad con total ocultación de datos y del todo dañina”, dado que “no han diferenciado si las plazas ofertadas se iban a desarrollan en turno de mañana, en turno diurno de mañana/tarde o en turno rotatorio”.
Respecto a las plazas de correturnos de hospitalización “no han diferenciado entre quienes trabajan en el correturno general o el materno infantil, pues los han juntado”, ha añadido. Algo similar a lo que habría ocurrido con los celadores, para los que “no han especificado los sitios ofertados de trabajo, por lo que les han metido a todos en el mismo saco”. “De igual manera en la Unidad de Psiquiatría han englobado a la plantilla del Hospital de Liencres junto con la de Valdecilla”, añade.
FUNCIÓN ADMINISTRATIVA
El sindicato ha continuado centrando la mirada en la Función Administrativa, que habría sufrido “un total descabello”, ya que “tampoco las han asignado puestos de trabajo, sino tan solo áreas, lo que no es normal, y para más INRI las han aplicado una serie de requisitos que contradicen totalmente la Ley”, entre los que menciona que “necesitan más de seis meses de experiencia para manejar según en qué áreas las asignen, un tipo diferente de aplicativo; algo que a ningún trabajador se le exige y que la Ley no permite, dado que esa formación la debe de impartir el hospital y no lo hace”.
“Un total desaguisado que convierte la Movilidad Voluntaria del Hospital Valdecilla en una auténtica ratonera que permitirá al Sr. Rubial y a la Sra. Liso manejar a los trabajadores de un lado para otro a su total albedrío, sin respetar sus derechos, además de poner patas arriba el hospital con tanto cambio innecesario, algo que nunca había sucedido, por lo que tal mezquindad, tanto ninguneo a trabajadores, y lo que es más grave a la Ley, es propio de Juzgado de Guardia”.
MOVILIDAD SIN SENTIDO, DAÑINA Y ENGAÑOSA
Todo esto ha llevado a ATI a reclamar al consejero de Salud, César Pascual, y a la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, el cese de Rubial y de Liso “por haber promovido, a sabiendas, una movilidad totalmente sin sentido, dañina y engañosa, además de al margen de la legalidad y sin ajustarse a las bases a la convocatoria”.
A esto habría que sumar la “cantidad de modificaciones no presentadas, como es preceptivo, a la Comisión de Valoración, y por tanto, no rubricadas al menos por ATI”, por lo que también reclama, “con la máxima urgencia, y antes de que termine el plazo que regula la Movilidad Voluntaria del Hospital Valdecilla, arreglen lo que estos dos gestores han desaguisado al convocar una convocatoria con artimañas maléficas y con total ilegalidad”.