POLÍTICA

Cobra 35.000 euros con dedicación exclusiva, pero no asistió al último pleno municipal

La alcaldesa de Santa Cruz de Bezana, Carmen Pérez Tejedor, y la concejala de Turismo, Agencia de Desarrollo Local y Asuntos Europeos, Manuela Bolado
La alcaldesa de Santa Cruz de Bezana, Carmen Pérez Tejedor, y la concejala de Turismo, Agencia de Desarrollo Local y Asuntos Europeos, Manuela Bolado

La portavoz de Vox y primera teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana, Manuela Bolado, protagonizaba esta semana la última de sus polémicas en el Consistorio al no asistir al Pleno municipal junto a su compañero de partido, Javier Ruiz, dejando al equipo de gobierno local –formado por PP y Vox- en minoría, permitiendo así que la oposición sacar adelante dos mociones relevantes para el municipio. La ausencia de Bolado –que tiene dedicación exclusiva y cobra un salario íntegro del Ayuntamiento- y la formación de ultraderecha es una muestra más de la fractura interna que vive este equipo de gobierno, pero también constata una forma de actuar y gobernar muy concreta que se ha venido repitiendo desde que comenzó la legislatura.

Dicho de otro modo, lo ocurrido esta semana no es casual ni una cuestión puntual. Más bien al contrario, vendría a confirmar las denuncias que la oposición ha hecho en varias ocasiones de la trayectoria de Bolado en el Ayuntamiento de Bezana. Hay que recordar que la edil de Vox comenzó la legislatura siendo concejala de Turismo, Emprendimiento, Asuntos Europeos y Desarrollo Local con una dedicación parcial al 75%, por lo que compaginaba este cargo con sus trabajos privados, pero a los pocos meses pasó a tener una dedicación exclusiva que, al parecer, no incluye la presencia en los plenos en los que se debate y se aprueba el futuro de los vecinos de Bezana.

INCOMPATIBILIDAD CON SU EMPRESA

Ese cambio a dedicación exclusiva lo firmó la alcaldesa del PP, Carmen Pérez, y gracias a eso la edil pasó a cobrar 35.000 euros públicos, que en aquel momento era más de la mitad de lo que cobraban los consejeros del Gobierno de Cantabria.

El PP, previendo la posible polémica, quiso zanjar el tema alegando la “elevada carga de trabajo” de la Concejalía de Bolado, pero algo no encaja cuando, a pesar de todo ese trabajo, la concejala se permite el lujo de no acudir al último pleno, algo que también forma parte de su responsabilidad política y que, dado que es gobierno de coalición, condiciona para poder sacar adelante las iniciativas tanto suyas como de los ‘populares’.

Pero la cosa no queda ahí. En marzo de 2024, unos meses después de estar disfrutando de esa dedicación exclusiva por la que, además, Bolado afirmó que había dejado su trabajo, la oposición criticó duramente el hecho de que la edil fuera titular de Turismo mientras poseía, presuntamente, una empresa que gestiona apartamentos turísticos. Una incompatibilidad que, a todas luces, debería haber sido, al menos, objeto de debate en un Pleno municipal, pero el PP ya se encargó de censurar toda posibilidad de que la ciudadanía pudiera conocer los argumentos de Bolado y de la oposición que denunció lo ocurrido. Fue la propia alcaldesa la que, haciendo uso de su cargo, impidió siquiera que la moción y el debate se plantearan, algo que ya fue tachado de antidemocrático.

APENAS ESTABA EN EL AYUNTAMIENTO

Pero quizá lo más alarmante sea que la portavoz de Vox no tiene ningún reparo en reconocer que apenas aparece por el Ayuntamiento. Y no fue una filtración o un micrófono abierto, sino una declaración ante el juez que terminó por ratificar como procedente su despido como comercial para una empresa de corte sanitario para la que trabajaba antes de entrar en la Corporación municipal.

Según los hechos del juicio, cuando Bolado fue elegida como concejala mantuvo su trabajo con esta empresa –en la que estaba desde 2017- hasta noviembre de 2023, cuando la compañía decidió despedirla por un “descenso de facturación” por su actividad como edil. Lo más llamativo es que ella decidió recurrirlo argumentando que no era cierto y que “apenas pisó el Ayuntamiento” durante esos primeros meses de gobierno”, solo “para los plenos”.

Una defensa que sorprendió a propios y extraños, ya que, como señaló el juez, de ser eso cierto, y teniendo en cuenta todas las responsabilidades que tenía, “sería un fraude escandaloso a los electores”. Coincidencia o no, el mismo mes que Bolado era despedida de esta empresa la alcaldesa del PP firmaba su dedicación exclusiva con la que ahora se permite no asistir a los plenos.