SANTANDER

Las calles de Santander vuelven a ser un vertedero tras la vigilancia “dinámica y activa” durante la Tardebuena

Restos de botellón en la Plaza Cañadío de Santander
Restos de botellón en la Plaza Cañadío de Santander

Es una imagen que se repite no solo cada Navidad, sino prácticamente cada fin de semana y cada vez que en Santander se celebra alguna festividad. Las calles de la ciudad se convierten en auténticos vertederos en los que la basura, fundamentalmente bolsas, botellas de alcohol y vasos de plástico, está a la orden del día. Y los vecinos no dejan de quejarse, pero eso no parece ser suficiente para el Ayuntamiento que dirige Gema Igual. Esta Tardebuena no ha sido diferente.

Así lo ha denunciado la Asociación de Vecinos Pombo-Cañadío-Ensanche a través de sus redes sociales, en las que ha dejado imágenes de cómo quedó esta zona de ocio varias horas después de que terminara la fiesta previa a la Nochebuena. Una reciente tradición que a media tarde de ayer, miércoles 24 de diciembre, llenó las calles de gente en una cita que, además, no contó con el habitual despliegue policial ya que los agentes, a modo de protesta por los incumplimientos de los acuerdos en materia de condiciones salariales y laborales que se firmaron hace más de un año, y que Igual todavía no ha implementado, decidieron no activar ningún dispositivo especial.

PASIVA E INEXISTENTE

Las consecuencias de esa fiesta se pudieron ver unas horas después. A eso de las 22:00 horas (cuando la fiesta ya había terminado hacía varias horas) la Asociación hacía públicas las fotos en las que se pueden ver calles anegadas de basura, tanto por las aceras como por la carretera. “La prometida vigilancia “dinámica y activa” del Ayuntamiento para evitar el botellón resultó ser pasiva e inexistente”, denuncian los vecinos.

Unos vecinos que horas antes ya ironizaban con dicho “dispositivo dinámico” al mostrar el refuerzo de contenedores que el Ayuntamiento había hecho en la Plaza Cañadío, y que consistió en unos cuantos cubos de basura que, viendo la cantidad de gente que se suele reunir en la Tardebuena, parecían escasos. “Agotamiento nivel 10, Gema Igual”, concluye el mensaje de la Asociación para hacer mostrar un malestar y un cansancio que no es exclusivo de una fecha tan señalada como la Navidad, sino que es algo que se está acumulando año tras año cada vez que se celebra una fiesta.

ROTUNDO FRACASO

Para la Asociación, es un "rotundo fracaso" esa "vigilancia dinámica y activa prometida" por el Ayuntamiento, señalando que "no solo no se ha avanzado, sino que se constata una regresión a los peores botellones". Por eso, el colectivo, ante la "irresponsabilidad política" del Ayuntamiento, exige responsabilidades a la alcaldesa, Gema Igual, y al concejal de Protección Ciudadana, Eduardo Castillo.

En un comunicado, esta agrupación que engloba a vecinos del centro de la capital cántabra, ha lamentado que frente al "paso adelante prometido" desde el Consistorio acerca de la vigilancia y limpieza de las calles se hayan dado "varios pasos atrás". Con estas palabras contrastan el refuerzo del servicio -con más medios materiales y humanos- con los restos de basura (bolsas, botellas, envases, vasos, etc) por botellón en plazas y calles de la ciudad.

RESPONSABILIDADES POLÍTICAS

"El desarrollo de la 'tardebuena' en las calles del Ensanche no admite matices ni excusas: la vigilancia dinámica y activa prometida por el Ayuntamiento para evitar el botellón ha sido un rotundo fracaso y exige la asunción inmediata de responsabilidades políticas" por parte de la regidora y el edil del área, "como responsables directos de su diseño y ejecución", exige la Asociación.

Los vecinos se quejan así de que les habían "prometido dar un paso adelante" respecto al dispositivo del año pasado, pero a sus ojos lo ocurrido este pasado miércoles, 24 de diciembre, jornada de Nochebuena, demuestra que "no solo no se ha avanzado, sino que se constata una regresión a los peores" botellones.

Se refieren así al "desamparo eviedente" en las calles del Ensanche "con concentraciones masivas de personas consumiendo alcohol en el exterior (de locales), descontrol en los niveles de ruido, suciedad generalizada, numerosas molestias para el vecindario", y que constituyen "todos ellos graves problemas de salud pública".

INOPERANCIA DE IGUAL

Para la asociación es "inaceptable" que la alcaldesa "pretenda una vez más esconder su propia inoperancia política apelando a la responsabilidad individual de los ciudadanos", y consideran que dicha responsabilidad individual "no puede servir de pretexto para no planificar, prevenir y actuar" desde el gobierno municipal (PP)

"Gobernar consiste en anticiparse a los problemas y gestionarlos, no en desentenderse cuando se producen. Lo sucedido en la 'tardebuena' no es un hecho aislado. Es la consecuencia directa de haber permitido que el Ensanche se convierta en un espacio degradado por el botellón, sin control real y con un abandono evidente de los vecinos que lo sufren de forma continuada".

Lo sucedido el día de Nochebuena constituye, en palabras de los vecinos, un "despropósito" que no es "puntual", sino "crónico y repetido demasiadas veces a lo largo del año". Tanto es así que, según destacan para finalizar, el Defensor del Pueblo ha admitido a trámite su queja sobre los "sucesivos" botellones en la zona, y aseguran al respecto que este organismo ha iniciado ya "actuaciones oportunas" ante el Ayuntamiento.