ATI denuncia a Valdecilla por un “fallo grave” en el Hospital al detectar vertidos de sangre y pus poniendo en riesgo de infecciones a trabajadores y pacientes
El sindicato ATI (Agrupación de Trabajadores Independientes) ha formalizado una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra el gerente del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Félix Rubial, tras constatar la implantación de un sistema de evacuación de residuos de quirófano que califican de "total negligencia". Según la organización, desde hace tres semanas el centro utiliza un método que "incumple de plano la Ley de Prevención de Riesgos Laborales" y atenta contra la protección de trabajadores y pacientes, exponiéndolos a riesgos biológicos que "pudieran ser graves".
Así, la denuncia sostiene que se han sustituido los contenedores herméticos específicos por bolsas de plástico para transportar residuos del Grupo III, que incluyen sangre, pus y otros fluidos vertidos en gasas o procedentes de los sistemas de aspiración quirúrgica. ATI afirma que el gerente "prioriza el ahorro económico sobre la seguridad y salud", buscando reducir los costes diarios de incineración y reposición de unos 300 contenedores. Esta práctica vulnera directamente el Real Decreto 664/1997 sobre agentes biológicos, el Real Decreto 952/1997 -que obliga a apartar estos fluidos en envases seguros desde su origen- y el Real Decreto 183/2008 sobre el transporte de residuos peligrosos.
El sindicato describe un escenario "vergonzoso" en el que las bolsas son arrojadas por tolvas internas del hospital. Debido al peso y al impacto de la caída, se producen roturas parciales que provocan el vertido de líquidos biológicos en el suelo. Posteriormente, estos restos son transportados manualmente en contenedores a través de pasillos transitados por usuarios, manteniendo un "goteo de la sangre" que aumenta el riesgo de exposición.
La situación se agrava en el exterior, junto al Pabellón 12, donde se ubica la máquina compactadora. Al volcar las bolsas, estas revientan y expulsan fluidos que llegan a derramarse sobre la carretera de acceso. ATI denuncia que, para eliminar estos restos, se emplean mangueras de agua y escobas, diluyendo la sangre con detergente o lejía para dirigirla hacia arquetas de la red de saneamiento público "sin medidas de seguridad ni protocolo", lo que supone un "atentado potencial contra la salud pública".
Desde el sindicato tildan de "totalmente cínico y escandaloso" que, además, Rubial denomine como "punto limpio" al recinto donde se genera este foco de infección. A pesar de que la situación fue comunicada a la gerencia el pasado 3 de marzo sin obtener respuesta, ATI exige ahora que la Inspección de Trabajo verifique los hechos in situ para frenar este "fallo grave del sistema de contención de residuos infecciosos" y garantizar la seguridad en el entorno hospitalario.
CAMBIO RECIENTE Y NEGLIGENCIA 0
Y es que el cambio de protocolo es reciente: hasta hace apenas tres semanas, los residuos biológicos de quirófano se aislaban en contenedores estancos destinados a la incineración. Según ATI, la sustitución de estos recipientes herméticos por simples bolsas de plástico -una medida que afectaría a unos 300 contenedores- respondería exclusivamente a un afán de ahorro en costes de reposición y tratamiento. El sindicato denuncia que este "tijeretazo" económico se hace a costa de disparar el riesgo biológico y vulnerar la normativa de prevención de riesgos laborales. Además, alertan sobre una práctica sospechosa: la posible reutilización de antiguos contenedores tras una limpieza superficial, un método que comprometería igualmente la seguridad sanitaria del hospital.
La advertencia lanzada por ATI hace más de una semana no ha servido de nada. El sindicato tilda de "nefasta" una gestión que, al ignorar un fallo crítico en el tratamiento de residuos de quirófano, pone en jaque la seguridad del entorno hospitalario. Se trata de agentes biológicos de alto riesgo que, por la falta de medidas, amenazan con provocar brotes e infecciones. Denuncian que la pasividad de Rubial no solo vulnera la ley, sino que evidencia que la política de seguridad del centro es, hoy por hoy, una declaración vacía.