DENUNCIAS

ATI denuncia que aún permanecen trabajadores en el edificio de la Residencia pese al “riesgo grave e inminente” tras la aparición de grietas y vibraciones

Residencia Cantabria
Residencia Cantabria

El sindicato ATI ha denunciado públicamente la “grave situación de riesgo” en la que se encuentran los trabajadores que aún permanecen en el edificio adyacente a la antigua Residencia Cantabria. Ante el desarrollo de las obras de demolición, la organización sindical ha exigido al Consejero de Salud, César Pascual, la “evacuación inmediata” y la adopción de medidas urgentes, señalando que el titular de Salud debe asumir la “responsabilidad directa de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores afectados”.

La situación ha alcanzado "un punto crítico" después de que los empleados comunicaran que percibían “vibraciones en el edificio”, lo que ha generado una “situación de alarma real e inmediata”. Son prácticamente los únicos empleados que permanecen en el antiguo edificio de la Gerencia del Servicio Cántabro de Salud, lo que incrementa su sensación de incertidumbre y desprotección.

El sindicato sostiene que se evidencia un deterioro significativo con “grietas de gran envergadura en la estructura” y califica el escenario como un “riesgo grave e inminente”, advirtiendo de que “no se aceptarán soluciones provisionales que mantengan el riesgo”.

Grietas aparecidas en la Residencia Cantabria durante los trabajos de demolición
Grietas aparecidas en la Residencia Cantabria durante los trabajos de demolición

ATI recuerda que, aunque se ha procedido al traslado de la mayoría del personal de la Gerencia, todavía permanecen empleados en un “entorno potencialmente peligroso”, como es el caso del personal del Servicio de Informática de la Gerencia de Atención Primaria.  Los trabajadores, además, manifiestan su gran preocupación ante la falta de información y el hecho de ser los únicos que permanecen en el antiguo edificio de la Gerencia del Servicio Cántabro de Salud. Además, el sindicato alerta de que los posibles derrumbes podrían tener un “impacto directo” en espacios colindantes, afectando potencialmente a los trabajadores del “IDIVAL” y del almacén de la Gerencia, lo que “incrementa de forma notable la dimensión del riesgo existente”.

DERRUMBE EN 1999

En su argumentación, el sindicato ha querido dejar constancia del “precedente del derrumbe ocurrido en 1999 en el Hospital Valdecilla con cuatro trabajadores fallecidos”. Según ATI, la situación actual presenta “paralelismos preocupantes” al existir una intervención estructural en curso, grietas visibles y vibraciones. “No podemos permitir que la historia se repita ni esperar a lamentar víctimas para actuar”, advierte la organización, subrayando que la seguridad laboral es una “obligación legal, técnica y moral ineludible”.

Así, recuerda que la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, en su artículo 21, establece la obligación del empleador de actuar ante situaciones de riesgo grave e inminente, así como el derecho de los trabajadores a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo cuando exista peligro para su vida o salud, sin que puedan sufrir represalias.

Por todo ello, el sindicato exige la reubicación urgente en dependencias que garanticen “condiciones de seguridad reales”, así como una “evaluación técnica independiente del estado estructural del entorno afectado” y la “depuración de responsabilidades por la situación generada”. Finalmente, ATI ha advertido que no va a tolerar que se ponga en riesgo la vida de los empleados y “no descarta acciones administrativas y judiciales si no se actúa de manera inmediata”.