La alcaldesa de San Vicente se lava las manos ante las denuncias cruzadas de dos ediles y niega que el PSOE le haya pedido el cese del concejal del PP
Ha pasado casi un mes desde que el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera fuera escenario de un hecho insólito: un rifirrafe entre dos concejales que terminó con denuncias cruzadas ante la Guardia Civil por amenazas, agresiones y provocación. Los hechos están “judicializados”, como ha reconocido la regidora, Charo Urquiza, quien ha optado por lavarse las manos en este asunto y descargar toda “responsabilidad” de su figura como máxima responsable del Consistorio y del equipo de Gobierno.
La socialista, que gobierna en coalición con el PP (ella es la única representante del PSOE frente a los cinco ediles ‘populares’), ha negado igualmente que desde su partido haya recibido órdenes de cesar al concejal Julián Vélez (portavoz del PP en el Consistorio) de su equipo, tal y como han publicado algunos medios.
En declaraciones a Europa Press, Urquiza ha asegurado que no ha recibido “ninguna” comunicación desde la Ejecutiva del PSOE de Cantabria que lidera Pedro Casares, ni tampoco se le ha exigido el cese de Vélez tras los hechos ocurridos en el Pleno del 28 de mayo.
SIN RESPONSABILIDAD
No solo eso, sino que la alcaldesa se ha liberado de toda “responsabilidad” sobre lo ocurrido, ya que, ha recordado, las presuntas agresiones y amenazas ocurrieron una vez la sesión plenaria se había levantado.
Ahora, ha revelado, lo ocurrido está “judicializado” y todavía no existe una sentencia firme ni en un sentido ni en otro, por lo que ha pedido respetar la “presunción de inocencia” de Vélez, acusado de esos presuntos delitos por parte del concejal de Vecinos por San Vicente, Fernando García.
EL PP APUNTA A CASARES
A pesar de las palabras de Urquiza, desde el PP han dado por válidas las informaciones que apuntan a que Casares y su Comité habrían solicitado el cese de Vélez, y han optado por cargar contra el dirigente socialista y vincularlo, ya de paso, con una actualidad política nacional que nada tiene que ver con lo ocurrido en el municipio de San Vicente de la Barquera.
En un comunicado, el PP ha acusado a Casares de "tratar de involucrar al PP en sus guerras internas para deshacerse de la alcaldesa de San Vicente de la Barquera". Para la formación conservadora, "lo que tiene que hacer el socialista es dejar de esconderse y tener el coraje de deshacerse de ella si no la quiere de candidata, y no emplear estas malas artes y estrategias sucias de implicar a otras fuerzas políticas en sus guerras de partido".
SANCHISMO, LEIRE Y MOLLEDA
En este sentido, se ha preguntado si "este patrón de conducta del sanchismo lo ha aprendido de su colega Leire Díez, la socialista cántabra más conocida", ha dicho en un comunicado.
Del mismo modo, el PP también ha preguntado a Casares si van a continuar en el PSOE cántabro a algunos de sus "referentes", como a su presidenta, María Luisa Real, "aupada como la máxima responsable política de una trama de contratación ilegal que abrió una crisis sin precedentes en el Servicio Cántabro de Salud"; Agustín Molleda, "aupado como secretario de Organización del partido después de haber convertido Cartes en su cortijo al haberse sacado, siendo alcalde, una plaza a medida para él y otra para su hermana en dicho Ayuntamiento"; o a la alcaldesa de Castro Urdiales, Susana Herrán, "declarada por una juez mentirosa".
Por otro lado, desde el Partido Popular han reprochado a Casares "ser cómplice de las cloacas del PSOE y apoyar la presunta corrupción que rodea a Pedro Sánchez y a su valedor José Luis Rodríguez Zapatero, las dos personas que más están manchado el nombre de España".
CRUCE DE DENUNCIAS
Respecto a los hechos en sí, Vélez aseguró en su día que ambos se "enzarzaron": "Le dí un empujón y se dejó caer", alegó, y lo calificó como "una comedia". Mientras, Vecinos SVB relató que el 'popular' "se abalanzó de forma repentina y violenta" sobre García, "profiriendo insultos y propinándole un fuerte empujón que lo hizo caer contra los asientos, causándole lesiones que han requerido asistencia médica y baja laboral".
Desde la formación subrayaron que "no existió provocación, agresión previa ni enfrentamiento mutuo alguno" por parte de su edil y que la "violencia del ataque obligó a que terceras personas intervinieran para frenar la escalada y evitar una nueva agresión, ante el estado de exaltación y agresividad mostrado por el dirigente popular".
Además, la formación aseguró que "la situación se agravó" fuera del salón de plenos, donde, según Vecinos SVB, Vélez "continuó con una actitud intimidatoria y amenazante", llegando a proferir expresiones como "te voy a hundir la vida".
LA SITUACIÓN VIENE DE ATRÁS
Por su parte, el concejal 'popular' aseguró que el clima actual de la Corporación se retrotrae al anterior Pleno, celebrado en marzo, y que "va en aumento". Vélez afirmó que el origen de esta situación parte desde la oposición pública a la plaza de conserje del CEIP Mata Linares, en la que "la cuñada de García se dirigió al tribunal para pedir que le puntuaran más por ser vecina del municipio", apuntó .
Ante esta situación, el secretario general del PP de San Vicente trasladó la situación al Pleno de marzo, lo que, según él, provocó que al día siguiente dicha mujer y su esposo, Francisco García -hermano del edil de Vecinos SVB-, "me increparon por la calle por llevar esta situación al Pleno".
El siguiente capítulo de la historia fue el Pleno, cuando Vélez realizó un ruego a la alcaldesa para solicitar la retirada a Francisco García, exjefe de la Policía Local, del título de 'Barquereño Ejemplar', a causa de estos hechos. En consecuencia, "ante las quejas e interrupciones de su hermano -el concejal-, la alcaldesa levantó la sesión", momento en el que comenzó la situación denunciada por ambas partes.