PIÉLAGOS

“Tenemos un problema de salud pública” en Piélagos, que desde hace casi un mes tiene a sus vecinos con “cortes de agua criminales”

Vecinos de Piélagos denuncian "el caos" en el servicio de agua potable
Vecinos de Piélagos denuncian "el caos" en el servicio de agua potable

Más de medio millar de vecinos de la urbanización Cierro de la Sara, en Piélagos, llevan un mes de junio terrible. Desde hace semanas vienen sufriendo “cortes de agua criminales” que han llegado a durar hasta 15 o 16 horas, es decir, que les impide hacer uso de un servicio básico como el suministro de agua potable para, por ejemplo, cocinar, ducharse o simplemente beber en un mes que ha registrado la primera ola de calor. Tras todo este tiempo, y a pesar de trasladar comunicaciones a diferentes instancias, nadie parece escucharles.

No son los únicos. Todo el municipio de Piélagos, gobernado por el ‘popular’ Carlos Caramés, parece vivir una situación similar a tenor de la denuncia realizada este viernes por Alternativa Vecinal Independiente de Piélagos (AVIP), que ha apuntado “el caos” en la prestación del servicio por el “estado de abandono y falta de inversión en el sistema de conducción”.

UN MES SIN AGUA

Aunque posiblemente lo vivido por los más de 500 vecinos de esta zona del municipio sea uno de los casos más sangrantes. En declaraciones a eldiarioCantabria.es, uno de los afectados ha asegurado que “tenemos un problema de salud pública”, porque no se trata de que no haya agua durante unas horas; es que muchos han tenido que recurrir a garrafas para rellenar hasta el agua de las cisternas y poder ir al baño.

Y lo peor de todo es que reciben la callada por respuesta. “Hemos hablado con el alcalde”, afirma este afectado, “pero callan”. Y ante este silencio, han recurrido a otras instancias: Gobierno de Cantabria, Defensor del Pueblo… todavía nada. Y los vecinos, evidentemente, no aguantan más. Algunos critican, además, que el Consistorio “ha arreglado cosas sin ser suyas”, en referencia al acceso a la playa de Somocuevas, “pero con cosas básicas como el agua no hace nada”.

Algunos apuntan a que “todos los males” han comenzado cuando la gestión de este bien básico ha pasado de Aguas de Piélagos a Aqualia, que “entró hace un mes”. Pero lo cierto es que información como tal tienen más bien poca. Lo único que saben por ahora es que “con el depósito no da” y que se iba a realizar una obra entre Gobierno y Ayuntamiento (ambos en manos del PP) “para tener más presión, pero no han hecho nada”.

GRAVES MOLESTIAS Y PERJUICIOS

El silencio al que las administraciones someten este caso parece remontarse al pasado 15 de junio. De esa fecha es el primer registro de las quejas que los vecinos hicieron en el Ayuntamiento de Piélagos, según la documentación consultada por este medio. En esa fecha ya quedó explícito que las 143 viviendas que integran esta urbanización no estaban teniendo “un servicio básico y esencial” como el agua debido a interrupciones en el suministro. Y la causa no estaba en las instalaciones comunitarias, como se pudo comprobar, sino en la “falta de suministro de agua en la red que abastece esta zona”.

En su alegato, los vecinos señalan que estos problemas se están produciendo antes incluso de la llegada del periodo estival, cuando es habitual que el consumo suba y, por lo tanto, puedan tomarse medidas de este tipo como prevención. Pero no es el caso. Simplemente, se están generando “graves molestias y perjuicios” a unos vecinos sin que nadie, por el momento, haya hecho nada. Ya en ese 15 de junio los vecinos, más allá de mostrar su “enérgica queja y profundo malestar”, preveían la “posibilidad de que vuelvan a producirse”. No estaban desencaminados: el pasado miércoles estuvieron sin agua entre 15 y 16 horas.

En este primer escrito reclamaban no solo que se tomaran medidas “con carácter urgente”, ya fueran técnicas, económicas u organizativas; también se pedía investigar las causas de dichas interrupciones y, sobre todo, que de volver a producirse “se establezca un sistema de comunicación previa” para mantener informados a los afectados sobre las causas y duración de los cortes. Pero nada de eso fue escuchado, tal y como critican.

NIVEL BAJO Y CALOR ALTO

Tres días después de dicho escrito, Aqualia emitió un informe a instancias del Ayuntamiento. En dicho documento, consultado por eldiarioCantabria.es, la empresa adjudicataria reconoce que en un primer momento se pensó en una posible fuga, pero “esta hipótesis fue descartada”, por lo que lo único que les dijeron fue que “el nivel de depósito había descendido hasta el nivel mínimo” al mismo tiempo que “las temperaturas meteorológicas en la zona se habían elevado” y por tanto “el consumo se incrementó significativamente, lo que provocó dicha falta de agua”. Lo que no explicaron son los motivos de dicho descenso.

Pero lejos de solucionarse, la situación siguió. Tanto que los vecinos recurrieron por segunda vez al Ayuntamiento el pasado 23 de junio, sin obtener respuesta por parte del equipo de Gobierno de Caramés. Ante este silencio administrativo, tomaron la iniciativa de elevar la situación a dos organismos por encima del Consistorio ayer jueves 25: la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Cantabria y el Defensor del Pueblo.

SALUD PÚBLICA DICE QUE NO ES SU COMPETENCIA

De ambos, por el momento el único que parece haber respondido ha sido Salud Pública, pero para decirles que no es su competencia, según han explicado los afectados a este medio. Pero como señalan en el escrito dirigido al Defensor del Pueblo, estas interrupciones y la “ausencia de una actuación municipal suficientemente clara y eficaz” no solo generan malestar o indignación, sino que “pueden afectar especialmente a menores, personas mayores, enfermos y demás residentes vulnerables” de esta urbanización.

Hasta la fecha, y han pasado ya más de 10 días desde la primera comunicación con el Ayuntamiento, estos vecinos “no han recibido una respuesta oficial, una explicación técnica suficiente ni un calendario de actuaciones” que permita solucionar el problema de manera definitiva. Y a tenor del comunicado enviado por AVIP, esta falta de respuesta es algo generalizado en todo el municipio.

INVERSIÓN IRRISORIA EN LA RENOVACIÓN

La formación política ha recordado, a este respecto, que el Ayuntamiento que dirige Caramés ha invertido 50.000 euros, en los presupuestos de 2026, 2025 y 2024, para las obras de renovación de abastecimiento de agua. "En las diferentes incorporaciones de remanentes y suplementos de crédito que se han ido planteando en la legislatura, las cantidades fijadas por el alcalde, Carlos Caramés, para esta finalidad han sido escandalosamente irrisorias", ha apostillado.

TUBERÍAS DESFASADAS

Según ha subrayado, Piélagos cuenta con más de 84 kilómetros cuadrados y cientos de kilómetros de tuberías "totalmente desfasadas" que “tienen más de 40 años y están compuestas de fibrocemento”, un material "totalmente desaconsejado para la salud humana".

AVIP ha señalado que los vecinos sufren "un goteo incesante de averías y cortes de agua", y ha opinado que el servicio de agua potable y el saneamiento son "indicadores clave de una calidad de vida digna". Los vecinos del Cierro de la Sara lo llevan viviendo en primera persona desde hace casi un mes.