San Juan en Cantabria: permitidas las hogueras pero con restricciones de viento y calor
La Dirección General de Montes y Biodiversidad del Gobierno de Cantabria ha dado luz verde al uso del fuego para las tradicionales hogueras de la noche de San Juan, del 23 al 24 de junio. No obstante, la autorización quedará automáticamente anulada en aquellos puntos donde el viento sobrepase los 25 kilómetros por hora o el termómetro supere los 30ºC en el momento de la celebración.
La resolución, recogida en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), detalla que las hogueras se permiten por su arraigo popular y por celebrarse fuera de la época de alto riesgo de incendios. Aunque los organizadores no requerirán un permiso previo de este departamento, el Ejecutivo se reserva el derecho de prohibir la actividad de forma general o por zonas si las previsiones meteorológicas empeoran. Asimismo, los agentes del Medio Natural realizarán inspecciones y podrán suspender los fuegos si detectan riesgos o consideran insuficientes las protecciones. Cabe destacar que este documento no sustituye a otras licencias obligatorias ante distintas administraciones.
MEDIDAS DE SEGURIDAD
Quienes organicen los fuegos deberán cumplir estrictamente con las siguientes pautas preventivas:
- Es obligatorio avisar previamente al servicio de emergencias 112 detallando la ubicación exacta de la hoguera.
- El fuego debe situarse a una distancia mínima de 25 metros de cualquier material combustible que pueda propagar las llamas hacia terrenos forestales.
- Se debe mantener una supervisión constante, controlar la emisión de pavesas y contar con medios suficientes para sofocar rápidamente cualquier conato. El fuego debe quedar completamente apagado antes de abandonar el lugar.
- La actividad se detendrá si el viento o las pavesas amenazan con alcanzar zonas de monte o parcelas con combustible. Ante cualquier inicio de incendio, se llamará urgentemente al 112 o a la Central de Emisoras de Montes.
- En los arenales queda prohibido encender hogueras en los sistemas dunares o su vegetación, debiendo evitarse también la entrada de los asistentes a estas áreas protegidas. Si las hogueras se realizan en suelos urbanos o urbanizables, será indispensable disponer de un informe favorable del ayuntamiento correspondiente.