CONSUMIDORES

¿Sabemos lo que comemos? Casi toda la carne y el pescado de las tiendas de barrio no tiene información sobre su origen

Archivo - Carnicería - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado este martes que casi toda la carne y el pescado a la venta en mercados, carnicerías y pescaderías de barrio carece de información obligatoria sobre su origen, lo que impide al consumidor priorizar los productos de cercanía.

Y es algo a lo que, según señala en un comunicado, obliga la normativa de la Unión Europea, que exige informar gráficamente del lugar de procedencia y procesado de la mayoría de los alimentos frescos. Es algo que se hace “por seguridad, pero también para que el consumidor pueda comparar y priorizar productos de cercanía, sostenibles y que garanticen el bienestar animal”.

SIN INFORMACIÓN

“Lamentablemente, en el caso de la carne, el pescado y los huevos que se venden en los mercados y los comercios de barrio, la información brilla por su ausencia”, denuncia la OCU coincidiendo con el mes de la soberanía alimentaria de su proyecto 12 meses, 12 compromisos.

El estudio de OCU, subvencionado por el Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030, recoge información sobre los precios y la trazabilidad de distintas piezas de carne y pescado en 13 cadenas de supermercados, mercados y comercios de barrio de siete grandes ciudades: Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Bilbao y A Coruña, sumando, en total, 400 puntos de venta.

SUPERMERCADOS

OCU señala en su estudio que, en el caso de los supermercados, muchos productos se venden ya envasados, por lo que “se observa un cumplimiento generalizado de la normativa sobre la información obligatoria”, sobre todo en la carne, tanto de ternera, como de cerdo o de pollo.

En este sentido, afirma la organización que “casi siempre es de origen nacional, aunque en la ternera hay un 14% de producto de importación, habitualmente más caro”. En el pescado “también se ofrece la información obligatoria, aunque se detectan algunas deficiencias de etiquetado relativas al arte de captura y la zona de pesca”, sobre todo en el pescado pequeño y no envasado. Respecto al pescado, además, señalan que las diferencias de precio “se aprecian sobre todo en función del arte de captura: el arrastre, la más dañina para el medio marino, reúne los precios más baratos. Igual que la acuicultura de importación, posiblemente por su menor frescura”.

ESTABLECIMIENTOS DE BARRIO

Por el contrario, en los mercados tradicionales y en las carnicerías y pescaderías de barrio, donde el producto envasado es la excepción, “los incumplimientos sobre la información de trazabilidad son habituales”. En este sentido, la OCU señala que “hasta un 95 % de la carne no presenta información sobre el país de nacimiento, cría, sacrificio o despiece de animal”. Mientras que “en el 75% del pescado a la venta no se indica información alguna sobre su origen ni el arte de pesca, a pesar de su relevancia ambiental. Un incumplimiento que afecta tanto a especies locales como a importadas”, apunta la organización.

El estudio termina con la conclusión de que “en los supermercados existe una trazabilidad razonablemente garantizada gracias al envasado, mientras que los comercios tradicionales de barrio que venden a granel rara vez informan sobre el origen y las condiciones de producción o pesca, contraviniendo la normativa de etiquetado alimentario de la Unión Europea”.

AUMENTO DE LAS INSPECCIONES

La principal consecuencia de esta falta de información, apunta la OCU, es que “impide al consumidor priorizar productos de cercanía o de explotaciones que garanticen el bienestar animal; y en el caso del pescado, poder priorizar las capturas realizadas con artes más sostenibles para el medio marino, como el anzuelo o el palangre, las trampas y las nasas”.

Por ello, solicita a las comunidades autónomas “aumentar las inspecciones de modo que se garantice el cumplimiento de la normativa de trazabilidad en todos los canales”, además de “impulsar acciones de formación a los carniceros y pescaderos de los comercios tradicionales para que conozcan sus obligaciones legales y tengan herramientas sencillas para informar al consumidor”. OCU considera importante también “diseñar etiquetas más claras para el consumidor” con la información sobre el origen, la zona de pesca o el sistema de cría debe presentarse en un formato sencillo, evitando códigos confusos como la zona FAO.