POLÍTICA

Un verano de “lleno total”: Cantabristas advierte del colapso de servicios por la masificación turística

La Arnía | Foto- Turismo de Cantabria

El verano de 2025 ha traído consigo algo más que altas temperaturas y playas abarrotadas en Cantabria: también ha encendido el debate sobre los límites del turismo en la región. Y es que varias denuncias han criticado que Cantabria se ha convertido en un fenómeno descontrolado que amenaza la calidad de vida de los vecinos, degrada el entorno natural y pone en jaque los recursos locales. Las críticas han aumentado al mismo ritmo que las cifras de visitantes, y este año la conversación sobre la masificación turística ha tomado un nuevo protagonismo. 

Cantabristas calificaba una de las zonas de la región, El Puntal, como "la magaluf del Norte" cuando, a finales de julio,  esta emblemática playa volvió a ser escenario de un macrobotellón que congregó a centenares de personas. La concentración provocó, además, complicaciones para regresar a Santander mediante las embarcaciones de Los Reginas, que vieron desbordada su capacidad. La situación obligó a la Guardia Civil a desplegar dos embarcaciones para vigilar la zona y reforzar la seguridad marítima, según informó el instituto armado a Europa Press.

Ahora, este grupo político a de "negativa y alarmante" la "masificación turística" de la región tras un verano de "lleno total" que, a su juicio, ha provocado "saturación de servicios sanitarios, problemas de suministro de agua, degradación de espacios naturales y un incremento de la presión sobre la vivienda".

La formación, que ha reiterado que sus prioridades están "con la gente que vivimos en Cantabria todo el año frente a los beneficios privados del sector turístico e inmobiliario", ha acusado de esa situación al Gobierno de Cantabria, tanto al actual del PP como a los anteriores de PRC-PSOE, porque han impulsado durante décadas "un modelo basado en el monocultivo turístico que ahora muestra sus consecuencias". "Lo primero para resolver el problema es reconocerlo", han señalado en un comunicado desde Cantabristas, que ha criticado que el Ejecutivo autonómico "siga negando la realidad mientras admite crisis en servicios esenciales".

Frente a este "modelo agotado", Cantabristas defiende avanzar hacia una economía sostenible que genere empleo de calidad y preserve el territorio. Por eso, el partido propone medidas concretas como limitar la construcción de viviendas vacacionales en suelo rústico, intervenir el mercado de la vivienda para proteger a la población local y crear un impuesto sobre estancias turísticas que revierta en la sociedad cántabra.

Y es que Cantabristas sostiene que otro modelo es posible: "un turismo sostenible, equilibrado y respetuoso con el medio ambiente, en el que los beneficios se distribuyan de forma justa y se prioricen las necesidades de quienes residen en Cantabria durante todo el año".