PROTESTAS

El "No al Teleférico" resuena en La Braguía: "Las montañas y los valles se caminan"

Decenas de personas protestan en La Braguía contra el Teleférico Mirador del Pas

Los Valles Pasiegos han alzado la voz este domingo contra el proyecto del Gobierno de Cantabria (PP): el Teleférico Mirador del Pas. Bajo un ambiente de indignación y defensa del territorio, decenas de personas han participado en una jornada de protesta que ha combinado el senderismo reivindicativo con una concentración masiva en el puerto de La Braguía.

La movilización, convocada por una unidad de acción entre Cantabria No Se Vende (CNSV), los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio y asociaciones como ARCA, La Velorta y La Bardal, ha servido para escenificar el rechazo frontal al estudio de impacto ambiental que salió a información pública el pasado mes de enero.

La jornada comenzó con una marcha de ocho kilómetros por la ruta de las cascadas de Yera, en las inmediaciones del emblemático Túnel de La Engaña. Con un desnivel de 200 metros desde el Enverao hasta los Barracones, los manifestantes quisieron demostrar con sus pasos el lema que encabezaba la protesta: "Las montañas y los valles se caminan".

Tras la caminata, los colectivos se han trasladado al mirador del puerto de La Braguía, donde el paisaje pasiego ha servido de telón de fondo para la lectura de manifiestos y la exhibición de pancartas con mensajes directos hacia el Ejecutivo regional: "Teleférico = Deuda pública y beneficios privados" o el irónico "No al engaño de La Engaña".

Por su parte, la portavoz de La Velorta, Marina Sainz de la Maza, ha denunciado que el proyecto no cuenta con un estudio de viabilidad económica que justifique las cifras planteadas y ha criticado que "nadie a consultado a los vecinos", al no haber "garantizado una participación ciudadana y un diálogo real con el territorio".

En este sentido, ha criticado la "presión" sobre el territorio, que augura "más de 200.000 visitantes anuales", mientras que actualmente la Mancomunidad de Los Valles Pasiegos recibe "en torno a 70.000", unas cifras que convertirían el turismo pasiego en "insostenible", ha dicho.

Además, ha puesto en duda la fórmula legal elegida y la "renuncia" del Ejecutivo regional a realizar este proyecto a través de Cantur, que "ya sabe lo que es gestionar una infraestructura como esta en Fuente Dé". En esta línea, ha calificado de "fraude de ley" la fórmula jurídica elegida y ha indicado que la "fragmentación" del proyecto ha sido denunciada ante la Justicia.

MODELO DE NEGOCIO

El foco de las críticas se ha centrado en los 23 millones de euros de inversión previstos y, especialmente, en el modelo de gestión. Los colectivos denuncian que se trata de una infraestructura financiada con recursos públicos para terminar en una concesión privada, un esquema que ya ha generado polémica en otros proyectos turísticos de la región.

"No queremos un parque de atracciones que colapse nuestros servicios y destruya nuestra identidad; queremos un desarrollo que respete la vida de quienes habitamos estos valles", señalaban desde la asociación vecinal La Velorta durante la lectura del comunicado.

CONFLICTO EN AUMENTO

Esta protesta llega en un momento de máxima tensión, apenas unos días después de que se conociera que la Fiscalía investigará posibles irregularidades ambientales en los accesos al futuro teleférico. Mientras el Gobierno cántabro defiende la obra como un "motor de desarrollo" contra la despoblación, los vecinos temen que el proyecto solo traiga masificación estacional y un daño irreversible a uno de los paisajes más vírgenes de Cantabria.

La jornada de hoy marca un nuevo hito en un conflicto social que promete intensificarse conforme avancen los plazos administrativos de una obra que, para muchos en el valle, es "un capricho innecesario".