SANIDAD

El PRC denuncia lo que está pasando en Cantabria con la detección precoz del cáncer de mama

Cáncer de mama

Dos años después de que el Parlamento de Cantabria aprobara por unanimidad adelantar el cribado de cáncer de mama de los 50 a los 45 años y ampliarlo hasta los 74, la Consejería de Salud de Cantabria todavía no ha implementado la medida. La comunidad queda así rezagada respecto a otras autonomías que ya aplican este tipo de prevención. La diputada regionalista Paula Fernández Viaña se pregunta: “¿Qué está pasando en Cantabria con la detección precoz del cáncer de mama?”, denunciando el incumplimiento del Gobierno autonómico.

Fernández ha sido clara en sus críticas: “Todas las comunidades autónomas están avanzando y nosotros seguimos en esa franja de 50 a 69. No nos dan explicaciones y no se cumple la iniciativa parlamentaria aprobada con unanimidad, con esos diagnósticos pre-code como una de las formas más importantes para médicos y pacientes”, ha declarado a través de sus redes sociales.

El retraso en Cantabria no solo afecta a la ampliación de la edad de cribado, sino también a la lectura de las mamografías, ya que la Consejería ha externalizado parte del servicio a la sanidad privada para paliar los retrasos. Paula Fernández ha anunciado que pedirá explicaciones en el Parlamento sobre esta decisión, cuestionando la transparencia y la gestión del Ejecutivo autonómico.

Según los datos, casi una cuarta parte de los 470 casos de cáncer de mama detectados el último año en Cantabria correspondieron a mujeres menores de 50 años, un grupo que actualmente queda fuera del cribado preventivo. Según Fernández, esta situación evidencia que la prevención no puede esperar: “Con la salud no se juega, señora Buruaga”, subraya la diputada.

EL PP VUELVE A RECURRIR A LA SANIDAD PRIVADA

Lejos de invertir en un refuerzo de la sanidad pública durante el verano, la Consejería de Salud de Cantabria, dirigida por César Pascual, ha decidido derivar a la sanidad privada la lectura de un millar de mamografías pendientes, parte de las más de 3.000 pruebas sin analizar acumuladas en los hospitales públicos.

Aunque Pascual ha negado retrasos “sistemáticos o habituales”, sí ha admitido “casos concretos” de más de dos meses, justificando la externalización en lugar de incorporar más profesionales. La medida pretende reducir los tiempos de respuesta, que idealmente deberían situarse en 30-40 días, mientras la Consejería apuesta por tecnologías de Inteligencia Artificial para ayudar a los radiólogos.

Con todo ello, ha garantizado en cualquier caso que en esta comunidad autónoma no está ocurriendo lo que en otras como Andalucía con retrasos de diagnóstico a unas 2.000 mujeres, al menos no de manera "sistemática" o "habitual", aunque Pascual sí ha admitido "casos concretos", en los que, "por las razones que sea, no se informó (a la mujer) a tiempo o se tardó mucho en informarla". "Alguna reclamación hemos tenido", ha reconocido.

LA SITUACIÓN EN ANDALUCÍA

La crisis en Cantabria se hace más preocupante si se compara con la situación que atraviesa Andalucía, donde la sanidad pública ha vivido fallos graves en la detección del cáncer de mama, que habrían contribuido al agravamiento e incluso a la muerte de algunas pacientes. El Servicio Andaluz de Salud acumula retrasos crónicos, especialmente en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde solo cinco radiólogos revisan miles de mamografías.

El gobierno del PP de Juan Manuel Moreno conocía estos problemas desde principios de 2024, pero no actuó hasta que el escándalo salió a la luz. A nueve meses de las elecciones autonómicas, la Junta anunció la ampliación del cribado a mujeres de 45 a 75 años, aunque los profesionales sanitarios denuncian falta de personal y recursos.

Toda esta situación en Andalucía pone aún más de relieve la inacción del Gobierno cántabro, que sigue sin adelantar la edad de inicio del cribado pese al acuerdo aprobado por unanimidad en el Parlamento en 2023.