POLÍTICA

El PP disfraza de concurso público la adjudicación a dedo del cóctel de Fitur al Cenador de Amós

Cenador de Amós

Era algo cantado. El restaurante Cenador de Amós, único restaurante de Cantabria con tres estrellas Michelin, será el encargado de dar el cóctel previo al Día de Cantabria en Fitur 2026, que se celebrará del 21 al 25 de enero. Lo hará por 43.000 euros, y era algo cantado porque este año el PP ha cambiado la forma de elegir a este restaurante y ha optado por un concurso público que, sin embargo, era más bien una adjudicación a dedo para el restaurante de Jesús Sánchez.

Como ya publicó eldiariocantabria.es, el PSOE denunciaba hace unos días que el concurso público del Ejecutivo de Buruaga, a través de Cantur, ponía como exigencia que los restaurantes que se presentaran debían contar con tres estrellas de la famosa y prestigiosa guía gastronómica. No una ni dos, con las que cuentan varios establecimientos de la región. No, exclusivamente tres, algo de lo que solo puede presumir el Cenador de Amós.

ÚNICO QUE SE HA PRESENTADO

Como han adelantado algunos medios, la elección parecía clara. La única opción de que no se lo llevara este restaurante habría sido que no se hubiera presentado. Pero lo hizo, y lógicamente, fue el único que acudió a la convocatoria. Y evidentemente, obtuvo la máxima puntuación.

Lo cierto es que, aunque esta nueva forma de elegir al restaurante haya sido una recomendación de los Servicios Jurídicos de Cantur, en realidad lo que se ha hecho ha sido lo que se venía haciendo hasta ahora, con la salvedad de que se ha ido directamente al Cenador de Amós en lugar de consultar a diferentes chefs de la región.

MEJOR OFERTA

Hasta ahora lo que se hacía desde el Ejecutivo era elegir la mejor oferta de catering. Era lo que, por ejemplo, ocurrió durante el mandato de Miguel Ángel Revilla, cuando hubo ediciones en las que llegaron a participar hasta tres cocineros diferentes al mismo tiempo. Esta forma de gestionar también se produjo el año pasado, ya con el PP en el Gobierno. Y no por casualidad, se le adjudicó directamente a Jesús Sánchez.

Ahora, y tras la advertencia legal, se ha optado por disfrazar de concurso público lo que se hizo el pasado año, es decir, adjudicarlo al Cenador de Amós mediante una fórmula y unas condiciones que dirigían el concurso directamente hacia este establecimiento y, lo que es más llamativo, hacía que el Gobierno dejase fuera a otros restaurantes, incluyendo a aquellos que cuentan con estrellas Michelin.