Huelga general intermitente en la Sanidad cántabra por el “daño y ninguneo” del PP a los profesionales
La gestión del Gobierno del PP liderado por María José Sáenz de Buruaga en materia de Sanidad suma una nueva crisis a la trayectoria que viene protagonizando el titular de la cartera, César Pascual. A los problemas en los consultorios, sobre todo en unos veranos en los que la falta de profesionales ha obligado a cerrar muchos de ellos, se suma ahora la convocatoria de una huelga general intermitente para finales de mayo por un motivo que, en realidad, viene arrastrándose de lejos: la falta de negociación de las condiciones laborales y económicas de los profesionales sanitarios que denuncian los sindicatos.
En concreto, ha sido la Asociación de Trabajadores Independientes (ATI) la que ha convocado esta huelga general que se celebrará los días 21, 22, 26, 27 y 28 de mayo en horario de 10:00 a 12:00 horas en la sanidad de Cantabria. Tal y como señala el sindicato, tanto Buruaga como Pascual “muestran abiertamente y de manera grosera, a través de la prensa, su total desprecio hacia los profesionales” del Servicio Cántabro de Salud, en referencia al hecho de que el Ejecutivo ‘popular’ ha tratado en la sede de Peña Herbosa “las condiciones económicas y laborales” de estos trabajadores, “al margen de la negociación de la mesa sectorial, en un foro no legitimado para ello, y con un sindicato, como es el Sindicato Médico, que tan solo representa los intereses del colectivo médico”.
El 48% del personal en Sanidad tiene un sueldo base inferior al sueldo mínimo interprofesional
Para ATI, tanto la Presidenta de Cantabria como el Consejero de Sanidad están provocando “daño, ninguneo y discriminación” a los trabajadores de la Sanidad, por lo que además de la huelga general intermitente “en defensa de los intereses económicos y laborales de los mismos”, se van a organizar protestas y concentraciones “por tanta desigualdad y trato vejatorio” en la puerta de entrada de todos los hospitales el próximo 16 de mayo a las 13:30 horas. En el Hospital Valdecilla se realizará en la puerta de entrada del edificio 2 de Noviembre.
BENEFICIOS A LOS MÉDICOS
A juicio de ATI, esta actuación, que califican de “totalmente incoherente”, solo aporta beneficios a los médicos, mientras que “perjudica al resto de trabajadores”. A esto se suma que ignora a la Mesa Sectorial, “elemento obligado para las negociaciones sanitarias, y por lo tanto, secuestrando el derecho a la negociación, además de crear desigualdad, discriminación y malestar”.
En un comunicado, el sindicato apunta los beneficios de este Pacto Profesional entre Gobierno y médicos firmado en junio del año pasado y que solo beneficiaría a estos últimos, como el hecho de que la adecuación retributiva en concepto de productividad fija suponga para los médicos “400 euros mensuales más en su nómina”, mientras que “una categoría como la de celador cobra 60 euros, o Función Administrativa y Técnicos en Cuidados Auxiliar de Enfermería - TCAE- y Personal de Mantenimiento que cobran 80 euros. Un auténtico insulto a la inteligencia y un total ninguneo”, critica ATI.
INVERSIÓN
Sobre esto, apunta además que el PP ha destinado 12 millones de euros, “en su inmensa mayoría para satisfacción de los médicos”. A este beneficio se suma, además, el “encuadramiento extraordinario en el grado de carrera”, algo que también implica “un pastizal de dinero”, mientras que “al resto de profesionales se les niega” tal posibilidad en una decisión que califica de “improcedente y antojadiza”.
Un tercer beneficio que señala ATI es la bonificación de las guardias “aun estando de baja”, mientras que el resto de trabajadores en igualdad de circunstancias “resultan excluidos”, a lo que se suma que este Pacto profesional contempla la negociación de un nuevo Acuerdo de Permisos y Licencias que “de manera fantasmagórica” está siendo tratado por Buruaga, Pascual y el Sindicato Médico “en mesa no legitimada”.
MAZAZO A LOS TRABAJADORES
Para la formación sindical, la actuación del PP, además de “atentar contra el artículo 14 de la Constitución”, es un “enorme mazazo” a los trabajadores sanitarios (a todos menos a los médicos, que “claramente de nuevo” son beneficiados), lo que provoca una “total discriminación”.
Y es que, como apunta la Agrupación de Trabajadores Independientes, el acuerdo “afecta a todos los trabajadores”, por lo que “lo de unos muchos no puede ser tratado por unos pocos y además alejados de la Mesa Sectorial, y con la sola presencia del Sindicato Médico que no es representativo del total de trabajadores”.
COMPLEMENTOS
El acuerdo entre Gobierno y Sindicato Médico, continúa ATI, implica temas como la conciliación y diferentes permisos. Y estos “están siendo tratados al más puro estilo caciquil y clandestinamente” en el despacho de Buruaga en Peña Herbosa. En este sentido, subraya los “variados complementos” que perciben los médicos de Atención Primaria “de mano del consejero Pascual”, algo que les proporciona “un beneficio también añadido a su bolsillo”.
Entre dichos complementos destacan el de “absorción de la demanda”, que consiste en ver por las tardes a aquellos pacientes no vistos por la mañana al haber rebasado la agenda de los 35 asignados. En este punto, el sindicato destaca que “es incomprensible cómo esas agendas se cierran todos los días al completarse” dicha cifra, sea la hora que sea, para ser abiertas a la mañana siguiente, algo “totalmente incoherente, discordante y contrario a favorecer la accesibilidad del paciente a la cita”, y que “se realiza bajo mandato de Pascual”.
AUTOCOBERTURA
También menciona los denominados de Autocobertura y Prolongación de la Jornada de 15:00 a 17:00 horas. En este último, señala ATI, los médicos “cobran 90 euros por la primera hora y 60 por la segunda”. Estos tres complementos “componen la terna por la que Pascual les paga un montante de dinero de más de 11 millones de euros al año”, matizando el sindicato que “por cada tarde que realizan la absorción de la demanda de por la mañana cobran 200 euros”.
“Un suma y sigue de dinero, un auténtico derroche que acaba con las arcas en lo referente al gasto de personal”, indica la organización, pero que también impide “crecer las condiciones salariales del resto de categorías, dado que la mayoría del dinero lo perciben los médicos y para el resto las migajas, al considerarles esa Consejería de Salud y su consejero, César Pascual, hijos de un Dios menor”.
FALTA DE DINERO
Esto, como añade, se traduce en una “falta de dinero en el Servicio Cántabro de Salud para responder a las justas reivindicaciones del resto de colectivos No Médico”, entre las que cita los “300 euros mensuales que debieran estar cobrando las TCAE y los Técnicos de Farmacia”, reivindicación que lleva meses sobre la mesa y que no se lleva a cabo al no reconocerse su reclasificación al Grupo C1. En este sentido, recuerda la necesidad de implantar Coordinadoras TCAE, “como hay en otros hospitales”, algo que evitaría que dependieran de la Dirección de Enfermería.
Otra de las reivindicaciones es la contratación de 25 celadores para “cubrir plazas no cubiertas en 14 SUAP, dado que la falta de estos está provocando que cuando el médico y enfermera han de ir a atender a un paciente a su domicilio por la noche, el centro se cierre y quienes estén esperando lo tengan que hacer en la calle, llueve o truene”. ATI reclama, además, que a este colectivo “se le pague lo que se le debe desde el mes de enero, el doble complemento de atención continuada al trabajar 14 horas, y que ya los médicos y enfermeras lo están cobrando, tras acuerdo firmado”.
CARRERAS PROFESIONALES
También reclama la conversión de la Función Administrativa al grupo C1, dado que “el trabajo que están desempeñando excede muy por encima de sus funciones y competencias, sin que ello les sea reconocido ni retribuido”. En este sentido, apunta la necesidad de realizar un nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Humanos que “el SCS va a someter a debate y aprobación próximamente”.
Otra de las reivindicaciones es la carrera y desarrollo profesional del año 2023 y 2024, que “por falta de dinero se lo deben a todos los trabajadores” y que es un “montante importante de dinero que ya lo debieran tener en sus bolsillos y que, como consecuencia del mal uso del presupuesto destinado al gasto de personal, el cual, prácticamente va destinado a los médicos, el resto de trabajadores sufren sus consecuencias”.
EXCESOS DE JORNADA
ATI también reclama un Programa Especial similar al de muchos médicos que retribuya los excesos de jornada “realizados a petición de sus diferente jefaturas y que ahora se lo están pagando a precio de saldo”. El sindicato señala que esta falta de retribuciones conlleva que “el 48% del personal tiene un sueldo base inferior al sueldo mínimo interprofesional”, algo por lo que reclaman una explicación al Gobierno del PP.
“Desde ATI decimos a la Presidenta María José Saenz de Buruaga que no solo los médicos son el motor del sistema, como ella afirma en prensa. Los demás profesionales también son esenciales e imprescindibles. Si un colectivo profesional falla se va al garete el sistema”, apunta en su comunicado.