TECNOLOGÍA

El Gran Hermano chino aterriza en Cantabria con su primer laboratorio tecnológico en España

Una cámara de seguridad

Hikvision, el mayor proveedor mundial de sistemas de videovigilancia, ha instalado su primer laboratorio tecnológico en España, y lo ha hecho en Santander. La compañía china, envuelta en controversias internacionales por sus vínculos con el Gobierno de Pekín y acusaciones de espionaje, ha escogido la capital cántabra para abrir lo que denomina su "hub de innovación", ubicado en la Torre Xtela.

“España y Cantabria representan un punto clave para nuestra visión de empresa y para posicionarnos en el mercado"

Detrás de los más de 600 millones de cámaras que vigilan calles y edificios en China, muchas con reconocimiento facial e inteligencia artificial, se encuentra Hikvision, una firma controlada por el conglomerado estatal China Electronics Technology Group, especializado también en drones equipamiento militar. Su papel dentro del sistema de vigilancia chino ha generado recelos en distintos países, lo que ha llevado a algunos gobiernos a prohibir o retirar sus dispositivos.

Estados Unidos fue el primero en incluir a Hikvision en su lista negra, alegando riesgos para su seguridad nacional. Le siguieron Australia Reino Unido, impulsados por informes de organizaciones de derechos humanos que vinculaban a la empresa con la red de videovigilancia desplegada en la región china de Xinjiang, donde se han documentado represiones contra la minoría musulmana uigur.

Otros países, como Dinamarca, también han tomado medidas. En 2024, las autoridades danesas anunciaron la retirada de cámaras chinas de sus infraestructuras, alegando la posibilidad de que pudieran ser utilizadas para tareas de espionaje.

A pesar de esta polémica internacional, Hikvision ha seguido expandiendo su presencia global, incluida España. En nuestro país, además del nuevo centro en Santander, la empresa ya mantenía relaciones comerciales con instituciones como el Ministerio del Interior o diversos ayuntamientos. Según reveló Confidencial Digitalel Gobierno central habría contratado su software de gestión de seguridad, HikCentral, para renovar parte de su sistema de videovigilancia.

La empresa valenciana Hommax Sistemas actúa como distribuidor oficial de Hikvision en España. Pero informes como el del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos advierten que las cámaras fabricadas en China podrían representar un riesgo para infraestructuras críticas, al carecer de cifrado de datos y conectarse directamente con los fabricantes por defecto.

EL GIGANTE CHINO EN CANTABRIA

En su presentación en Cantabria, el presidente de Hikvision Iberia, Ethan Qu, destacó la importancia estratégica de la región. “España y Cantabria representan un punto clave para nuestra visión de empresa y para posicionarnos en el mercado. Este hub no sólo refleja nuestras capacidades tecnológicas, sino que también es una plataforma para compartir nuestra visión de la tecnología”, aseguró.

Fundada en 2001 en Hangzhou por el profesor de Ingeniería Chen Zongnian y dos de sus alumnos, Hikvision se ha convertido en un gigante del sector, con más de 18.000 empleados y cotizando en la bolsa de Shenzhen. Chen, actual presidente, también es miembro del Partido Comunista Chino y participa en la Asamblea Nacional Popular.

IMPLICADA EN CONFLICTOS GEOPOLÍTICOS

La empresa ha estado implicada en varios escenarios de conflicto geopolítico. Israel ha instalado cámaras de Hikvision en zonas sensibles de Jerusalén Este, incluyendo la Puerta de Damasco y barrios como Silwan, según denuncias de Amnistía Internacional. Estas tecnologías, dotadas de reconocimiento facial, formarían parte de un sistema de control conocido como Mabat 2000, que utiliza inteligencia artificial y es operado por la policía israelí.

Por otro lado, en 2023 el Gobierno ucraniano acusó a Hikvision de colaborar con el ejército ruso, proporcionando cámaras utilizadas en drones. Tras una nueva ronda de sanciones de EE.UU. contra empresas chinas señaladas por apoyar la ofensiva rusa, la compañía anunció la suspensión de sus operaciones en Rusia.