PATRIMONIO

La cueva de Altamira deja de ser monumento y pasa a ser zona arqueológica

Cueva de Altamira

La cueva de Altamira ha cambiado su categoría de monumento a zona arqueológica tras la publicación de un Real Decreto por parte del Ministerio de Cultura, dirigido por Ernest Urtasun. El Boletín Oficial del Estado (BOE) de este jueves recoge este anuncio, que además define la delimitación de esta cavidad declarada Bien de Interés Cultural (BIC).

Esta gruta, situada entre los municipios de Santillana del Mar y Reocín, es célebre por sus pinturas rupestres, destacando el techo de los polícromos en la sala conocida como la 'capilla sixtina' del arte rupestre.

En la resolución del BOE, consultada por Europa Press, se detalla que forman parte de la Zona Arqueológica los siguientes elementos: Cueva de Altamira, Casa de 1924, Espacio 1973, Edificio Principal, Cueva de las Estalactitas, Yacimiento arqueológico 'Alrededores de Altamira' y el entorno geológico y natural.

DELIMITACIÓN DE LA ZONA ARQUEOLÓGICA 

Además, se indica que la delimitación de la Zona Arqueológica coincide con los límites del actual recinto del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, lo que garantiza la protección de los bienes que contiene, ya que la gestión del recinto se realiza siguiendo protocolos que evitan y eliminan riesgos y garantizan su buena conservación.

El anuncio de Cultura se completa con una descripción de esta cueva, descubierta en torno a 1868 aunque su arte no se identificó hasta 1879, en un momento en el que se encontraba en terrenos comunales de Santillana del Mar, por lo que se encomendó su gestión a este Ayuntamiento hasta 1925.

La cavidad había sido declarada Monumento arquitectónico-artístico un año antes, en 1924, y hasta 1940 su gestión fue delegada en la Junta de Conservación de la Cueva de Altamira, pasando a ser asumida por el Patronato de la Cueva de Altamira en 1940. Cuatro años después, este organismo adoptó la denominación de Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander, manteniendo sus competencias hasta 1978.

Desde entonces y hasta ahora, la gestión corresponde al Ministerio de Cultura, y en 1979 se creó el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, para la conservación, estudio y difusión del patrimonio de la cueva, que depende de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Museos Estatales.