MUNDIAL

Cantabria estalla de euforia tras el triunfo de España en el Mundial

Imagen del anfiteatro del Centro Botín durante la proyección de la semifinal del Mundial 2026

La conquista del Mundial por parte de la selección española desató este domingo una auténtica explosión de alegría en Cantabria. Miles de personas salieron a la calle para celebrar un triunfo histórico en una noche marcada por los abrazos, los cánticos, las banderas rojigualdas y un ambiente festivo que se extendió por toda la 'Tierruca'.

Desde primera hora de la tarde, las pantallas gigantes instaladas en distintos municipios comenzaron a llenarse de aficionados. Familias enteras, grupos de amigos y seguidores de todas las edades se reunieron para vivir juntos una final que mantuvo la emoción hasta el último minuto y que terminó convirtiéndose en una celebración multitudinaria tras el pitido final.

Uno de los principales puntos de encuentro fue el Centro Botín de Santander, donde el anfiteatro registró un lleno absoluto incluso antes de que comenzara el partido. El ambiente fue creciendo con el paso de las horas entre banderas, camisetas de la selección y los nervios propios de una cita histórica. Con la victoria de España, el recinto estalló en una ovación colectiva y dio paso a una fiesta improvisada que se prolongó durante la noche.

La Plaza Roja de Torrelavega fue otro de los grandes escenarios de la celebración. Más de 6.000 aficionados siguieron allí la final, en un ambiente animado por el reparto de banderines, pintacaras para los más pequeños y una marea de camisetas de España. Tras confirmarse el título mundial, los abrazos, los cánticos de "¡Campeones del mundo!" y las banderas al viento inundaron la plaza.

La pasión por La Roja también se dejó sentir en otros municipios como Reinosa, Comillas, Potes o San Vicente de la Barquera, donde vecinos y visitantes siguieron el encuentro desde plazas y espacios habilitados para la ocasión. En todos ellos, la victoria española dio paso a una celebración compartida que convirtió las calles en una auténtica fiesta.

Durante toda la noche, las plazas, terrazas y calles de Cantabria fueron escenario de una imagen repetida en numerosos puntos de la comunidad: aficionados celebrando el título con bocinazos, música, bengalas y cánticos, mientras decenas de banderas españolas ondeaban entre la multitud.

La victoria de España permitió a miles de cántabros disfrutar de una jornada que quedará para el recuerdo. Lo que comenzó como una tarde de nervios frente a las pantallas gigantes terminó transformándose en una noche histórica de celebración colectiva, con una comunidad volcada con su selección y un ambiente de fiesta que se prolongó hasta bien entrada la madrugada.