POLÍTICA

Bezana instala una pista deportiva junto a un centro de distribución eléctrica

Ayuntamiento de Bezana

La reciente instalación de una pista deportiva junto a un centro de distribución eléctrica ha generado sorpresa, desconcierto y, en muchos casos, una legítima preocupación entre los vecinos de la zona. En un momento en el que el urbanismo sostenible, la salud pública y la planificación responsable deberían ser pilares inquebrantables de cualquier intervención urbana, esta decisión resulta cuestionable. Más aún si tenemos en cuenta que las instalaciones deportivas suelen ser lugares destinados, principalmente, al disfrute de niños, jóvenes y familias.

Y es que un centro de distribución eléctrica es una instalación técnica de alta tensión que, aunque esencial para el funcionamiento de la red eléctrica, no está exenta de riesgos potenciales, tal y como reza en este caso la instalación co con un cartel en rojo que señala "peligro de muerte", además de los riesgos relacionados con la sanidad pública.  La proximidad entre este tipo de infraestructuras y zonas de uso intensivo por parte de la ciudadanía debería estar cuidadosamente regulada, y si existen dudas razonables sobre su conveniencia, lo más sensato sería aplicar el principio de precaución.

Una pista deportiva, por definición, debería estar rodeada de zonas verdes, alejadas del tráfico rodado y, por supuesto, distanciadas de infraestructuras industriales o de alta tensión

Para los vecinos denunciantes “desde un punto de vista estrictamente urbanístico, resulta incomprensible que se haya optado por ese emplazamiento, cuando existen otros espacios más adecuados, seguros y saludables para la práctica deportiva”. Sostienen que “la planificación urbana debe aspirar a la creación de entornos que promuevan el bienestar físico y emocional de las personas. Una pista deportiva, por definición, debería estar rodeada de zonas verdes, alejadas del tráfico rodado y, por supuesto, distanciadas de infraestructuras industriales o de alta tensión”. Sin embargo, tal y como ha podido comprobar eldiariocantabria.es, en este caso nos encontramos ante un diseño que parece ignorar por completo estos principios elementales.

Manifiestan que además, “se suma un riesgo muy concreto y fácilmente previsible: la posibilidad de que balones o pelotas salten por encima del vallado y terminen dentro del perímetro del centro eléctrico. En un entorno frecuentado por menores y adolescentes, no es descabellado pensar que alguno pueda intentar recuperar el objeto accediendo a una zona restringida. En ese momento, el peligro de una descarga eléctrica o un accidente grave es real”. Y se preguntan si desde el Ayuntamiento se han considerado estas situaciones tan básicas en la fase de diseño y planificación y las medidas que  se han previsto para evitar este tipo de incidentes. Los usuarios se encuentran preocupados y más en una zona que está creciendo con nuevas edificaciones y señalan que “aquí ya no hablamos de supuestos teóricos o impactos a largo plazo, sino de riesgos inmediatos que podrían tener consecuencias trágicas”.

No se trata de alarmismo ni de rechazar el progreso. Se trata de aplicar el sentido común, la responsabilidad institucional y el respeto por los ciudadanos

Uno de los puntos más preocupantes para los vecinos denunciantes tiene que ver con la exposición a campos electromagnéticos. Si bien es cierto, tal y como ha consultado con expertos este medio, que la evidencia científica sobre sus efectos a largo plazo aún está en constante estudio, también lo es que existen recomendaciones internacionales que aconsejan limitar la exposición prolongada de personas, especialmente menores, a fuentes de radiación no ionizante.  Y se preguntan: "¿Tiene sentido, entonces, promover la actividad física —que debería ser sinónimo de salud— en un lugar donde existe una fuente potencial de riesgo? ¿No sería más prudente evitar este tipo de combinaciones urbanas?"

Afirman, que “no se trata de alarmismo ni de rechazar el progreso. Se trata de aplicar el sentido común, la responsabilidad institucional y el respeto por los ciudadanos ya que lo que está en juego no es solo la ubicación de una pista deportiva, sino el modelo de municipio que queremos construir” concluyen.