MEDIO AMBIENTE

Alertan del deterioro del bosque de secuoyas de Cabezón y denuncian la "pasividad de las administraciones”

Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón

El bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal, declarado Monumento Natural en 2003, se encuentra con una “masiva afluencia de visitantes”. La plataforma, Ecologistas en Acción, ha vuelto a denunciar públicamente el deterioro progresivo del paraje y exige a las autoridades "medidas urgentes antes de la próxima temporada vacacional".

Este espacio protegido, único en la región por su condición de Monumento Natural, recibe unos “200.000 visitas al año y en aumento”. La turistificación de este espacio ha ido en aumento “debido a la gran difusión en los medios a nivel nacional de los excepcionales valores de este bosque de secuoyas, sobre todo después de los confinamientos de la pasada pandemia”.

La plataforma advierte que esta situación ha tenido ya efectos negativos en este espacio, como el “desgaste de las cortezas de los árboles, al ser tocados y abrazados los troncos de forma continuada, incluso con el arrancado de algunos fragmentos”, advierten desde la organización ecologista.

Además del impacto directo sobre los árboles, también se ha producido una pérdida significativa de suelo y cubierta vegetal por el tránsito de personas. “Por causa de las pisadas, se ha eliminado la cubierta vegetal y la primera capa del suelo, dejando descubiertas las raíces más superficiales”, detallan en el comunicado.

Ecologistas en Acción denuncia también que algunas plataformas digitales fomentan prácticas dañinas: “Se propone como experiencia abrazar los troncos; es una nefasta estrategia de consecuencias catastróficas”, subrayan.

Ante la inacción administrativa, el colectivo ha presentado el pasado 25 de abril una nueva denuncia ante la Dirección General de Montes y Biodiversidad, solicitando tres medidas concretas:

  • Colocación de cartelería específica en las entradas y puntos estratégicos, informando sobre las prácticas que deben evitarse.
  • Protección física de los ejemplares más afectados mediante vallado perimetral integrado en el entorno natural.
  • Recuperación de la capa de suelo desaparecida para proteger las raíces y regenerar la vegetación en las zonas más degradadas.

A esta situación se suma el mal estado de infraestructuras como la pasarela de madera y el mirador, y la presencia de residuos en diversas zonas del entorno. “La imagen que se proyecta es de abandono. Únicamente la iniciativa de algunos vecinos, colocando pequeños carteles pidiendo protección, deja en evidencia la pasividad de las administraciones”, denuncian.

Desde la organización ecologista insisten en que “es inexplicable que no se haya hecho nada en casi dos años” para revertir el deterioro del bosque. Por ello, reclaman una planificación inmediata: “Será necesario programar procedimientos más efectivos para proteger el bosque de secuoyas y su entorno, gestionando de forma racional la masiva afluencia de visitantes, con la necesaria coordinación entre el ayuntamiento y la Dirección General de Montes”.